Robin Friday, la caída de un mito.

En 1952, Robin y su hermano gemelo Tony nacían en el barrio londinense de Acton. Hijos de una familia obrera de clase baja, sus vidas estarían profundamente marcadas por sus orígenes. Desde bien pequeño destacó en muchos deportes, tenis, boxeo, cricket, sin embargo el fútbol era la mayor de sus aficiones y con 13 años prueba para jugar en el Chelsea, sin embargo nunca encajó con  las formalidades de las categorías infantiles de los equipos profesionales en los que probó, incluyendo QPR y Crystal Palace.

A los 15 años, Robin empezó a comerse pastillas y a meterse speed y dejó la escuela ya que el dinero que necesitaba para sus vicios y ganar dinero no eran compatibles con ella. Con 16 años ya había sido detenido en numerosas ocasiones hasta terminar pasando 14 meses en un reformatorio en el que jugó en su equipo de fútbol.

Robin Friday 1

Al salir del reformatorio vuelve a su barrio, Acton, y se va a vivir con su novia, Maxine, una chica de color, en un contexto social en el que muchos exigían la vuelta de los inmigrantes a sus respectivos países, especialmente en un barrio como Acton, donde el racismo estaba en auge. A Robin Friday le daba igual, a pesar de que muchos amigos dejaron de serlo y de que incluso su padre no acude a su boda por desaprobar esta relación interracial.

En esa época juega como amateur en equipos como el Walthamstow o en el Hayes, compaginando su principal afición con el trabajo como asfaltador de tejados, oficio que le lleva a sufrir un gravísimo accidente en la que queda empalado en una verja que casi le hace perder la vida.

Cuando volvió a jugar, tras tres meses hospitalizado y una corta rehabilitación, Hayes se enfrentaba a Bristol en la FA Cup. Robin cuajó un gran partido y Hayes se hizo con la victoria por 1-0. En la siguiente ronda se enfrentaban al Reading a domicilio, un equipo muy superior, ante el que pudieron empatar a cero. En el partido de vuelta, en Hayes, el Reading consiguió ganar con un ajustado 0-1, sin embargo la actuación de Robin Friday no pasa desapercibida para el técnico del Reading.

Robin Friday

Charley Hurley, alucinó con la actuación de aquel rebelde muchacho y empezó a pedir informes sobre él, que le aterrorizaron y maravillaron a partes iguales. Robin era un talento descomunal con el envase de un macarra total, era una apuesta arriesgada ficharle, pero Hurley lo hizo. Robin Friday firmó por el Reading por 750 libras esterlinas semanales y aunque en principio solo iba a entrenar con el primer equipo para después  jugar en el Reserve (equipo B), Hurley pronto cambió de opinión. Aquel joven jugador era pura magia con el balón y desde su primer partido con el Reading (Fourth Division) quedó más que claro que sería Historia de aquel Club. Las crónicas periodísticas alababan su juego y se preguntaban hasta cuando iba a poder mantener el modesto Reading a aquel futbolista genial que estaba muy por encima del nivel de aquella cuarta división británica.

Las grandes actuaciones de Robin sobre el césped iban acompañadas de grandes escándalos fuera de él. Era el “boss” de aquella pequeña ciudad a medio camino entre Londres y Oxford. Su forma de beber y de comportarse escandalizó tanto a la tranquila Reading que numerosos pubs le vetaron la entrada de por vida por los follones que producía. Al final Robin tuvo que ir a los antros más antros de Reading para dar rienda suelta a sus más ” bizarre performances”.En uno de estos garitos fue donde su leyenda comenzó a forjarse hasta el punto de que ya no se sabía si lo que hacía era cierto o sólo la historia alucinada de un flipado.

Tras haber sido expulsados del último bar “decente” de Reading, Robin Friday y un compañero de equipo acabaron en la pista de baile de un “after”. Friday iba vestido con una gabardina y unas botas de piel de serpiente, se quitó la gabardina y quedó simplemente con las botas, bailando en pelotas a ritmo de música setentera, mientras el resto de clientes observaba la escena …. Así siguió la cosa un par de años más hasta que el Reading se cansó y quiso hacer negocio con él, vendiéndolo al  Cardiff City de la Second Division inglesa. El transfer le costó a los galeses 28.000 libras esterlinas y la primera sensación que tuvo el entrenador del Cardiff al ver a Robin Friday fue de que se la habían colado por la escuadra los directivos del Reading. Aquel chico de apenas 23 años parecía salido de “Walking Death” en la comisaría donde tuvo que ir a recogerle tras haber sido detenido por no pagar el billete de tren de Reading a Cardiff.

Friday

Tras un comienzo esperanzador con los galeses ((llegó a marcarle dos goles al Fulham de Bobby Charlton (perdón, Bobby Campbell)), todo empezó a ir como se temía: borracheras, abuso de drogas, peleas y ausencias injustificadas a los entrenamientos provocaron que sus actuaciones sobre el césped estuviesen marcadas por constantes altibajos, dejando pequeños detalles de su enorme talento y carisma entre resaca y resaca. Uno de los hechos más recordados aún en Cardiff es cuando le marcó un gol al Luton, no fue un gol espectacular , pero define el carácter orgulloso y siempre combativo de Friday:

“Tras hacer una falta al portero del Luton Aleksic Milija, Robin Friday le tiende la mano para disculparse, el guardameta no acepta las disculpas y le deja con la mano en el aire. La falta se saca y Friday se gira veloz para robarle el balón al defensa del Luton y regatear con recochineo al portero que le había hecho un desaire unos segundos antes. Tras marcar el gol que significaría la victoria (y la salvación de la categoría) del Cardiff, Robin hace el signo de la V al portero, que aún estaba sobre el césped tratando de asimilar aquel doble golpe a su orgullo.”

Robin Friday 2

Tras un par de escándalos más, acompañados de ausencias a los entrenamientos y expulsiones estúpidas …, el Cardiff City lo aparta de la disciplina del Club y Robin Friday, en su estilo, antes de que lo echaran decidió irse, declarando su retirada del fútbol profesional a los 25 años. Ahí comienza su verdadero descenso a los infiernos de la droga, que acabaría a finales de 1990 cuando fue encontrado muerto en su casa con una sobredosis de heroína. Tenía 38 años.

Cinco temporadas en clubs como el Reading (ascendido a Third Division con sus goles) y el Cardiff City (Second Division), le valieron para que el bajista de Oasis escribiera su biografía y un grupo rock galés (Super Furry Animals) le dedicara la portada de su disco a mediados de los años noventa. Friday es auténtico icono del fútbol británico sin necesidad de jugar en la First Division, ni de salir en fotos “cool” con trajes caros y bebiendo champán, como hacía su alter ego norirlandés George Best.

Hoy en día muchos aficionados, periodistas y futbolistas que lo vieron jugar, siguen manteniendo que aquel chico, que aunó las personalidades de Pete Doherty, Vinnie Jones y Paul Gascoigne, podía haber sido el delantero de la selección de Inglaterra.

¡Salud!

Anuncios

New Balance 620 (1979)

La New Balance 620 se lanzó al mercado en el año 1979. Siguiendo el éxito que tuvieron las 320 entre los atletas del momento, la 620 presentaba un nuevo diseño y nuevos materiales que las llevaron a ser reconocidas como las zapatillas de Running técnicamente más avanzadas.

Fue la primera zapatilla en cruzar la barrera de los 50 $ y la base para el posterior desarrollo de las archiconocidas 420.


New Balance 620
¡Salud!