The Haçienda, más que un club

Hubo unos años en los que la ciudad inglesa de Manchester fue el epicentro del acid house. Durante la década de los ochenta y principios de los noventa las noches en esta ciudad no tenían fin, las calles hervían de músicos y el hedonismo servía para hacer un corte de mangas al gobierno de Thatcher. Esto era Madchester. Fue así como esta ciudad industrial y norteña se convirtió en la cuna del new wave, el indie, el synthpop y el acid house. 82685.original-8189.jpg q=65&sharp=15&vib=10&fm=jpg&fit=crop&w=521&h=521hacienda.1

Nada de esto pudiera haber sido posible sin la apertura en 1982 de The Haçienda, el ya legendario club nocturno responsable de la expansión del acid house, donde tantos casuals bailaban y se drogaban, aunque su máximo esplandor fue varios años después de su apertura.

Fundada por el jefe de la discográfica Factory Tony Wilson, Haçienda era más que un club. Era un café para relajarse, una sala de conciertos, un punto de encuentro de las tribus post punk del norte de Inglaterra… De los siete días de la semana, sólo descansaba uno, los otros seis abría y no entendía de etiquetas musicales: en él se escuchaba electrónica, soul o rock psicodélico, contribuyendo a la ecléctica educación musical de grupos como Stone Roses.

En este antiguo almacén de embarcaciones  pintado con rayas amarillas The Smiths dieron sus primeros conciertos, Happy Mondays quedaron últimos en la batalla de las bandas del club (y a pesar de todo, ficharon por Factory), Nick Cave estrelló un vaso de pinta en el escenario y una cantante novata llamada Madonna grabó una actuación televisiva en 1984. La leyenda dice que los hermanos Gallagher barrían el suelo.

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En otras ciudades inglesas la gente montaba raves por el campo, pero en Manchester la gente bailaba en Haçienda. El local, diseñado por Ben Kell, era un espacio industrial encantador, que influyó en el estilo de los más habituales que se apoyaba más en la cultura casual que en la parafernalia neo-hippy o new age

El club tuvo mucho éxito, pero la gestión fue bastante deficiente, y depués de varios incidentes y problemas con la policía, The Haçienda cerró sus puertas definitivamente en 1997. En su lugar hoy en día hay un bloque de pisos.

 

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La desaparición del espacio físico no ha impedido que se celebrebrará del 30 aniversario del club. El 21 de mayo del año pasado se cumplían tres décadas de su inauguración y ese mismo día se organizó una fiesta en el aparcamiento de los apartamentos que ocupan el solar. El 2 y 4 de junio en el local de Manchester Sankey’s, pincharon ex residentes del club como Laurent Garnier; los eventos se completaron con una exposición fotográfica y el lanzamiento de una colección de ropa de edición limitada.

 

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2 comentarios en “The Haçienda, más que un club

  1. Anónimo dijo:

    24 Hour Party People, película en la que se habla de la Hacienda y el panorama musical de la época, muy recomendad. Sobre todo narra la historia del mítico grupo Joy Division.

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