Favourite five: Fabio Cavina

Estrenamos una nueva sección, que constará de un “favourite five” que realizaremos a diferentes personas.  Empezamos en esta primera entrega con Fabio Cavina el italiano ex de Nemen y que actualmente está al frente de su propio proyecto llamado Plurimus.

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1. Chaqueta / Jacket

Mi chaqueta favorita es, sin lugar a dudas, la icónica M-65 Field Jacket. Me ha encantado desde que tengo uso de memoria. Debo de tener como unas 20 chaquetas M-65, y en mi opinión nunca son demasiadas. El diseño sin capucha y con cuatro bolsillos es, a mi modo de ver, simplemente perfecto y es por lo que el lanzamiento Plurimus comenzó con la Field Jacket el año pasado. A medida que avanza, se convierte en una cuestión de diseño y funcionalidad. Es elegante a la vez que agresivo, especialmente por el detalle de los cuatro bolsillos. Uno podría preguntarse que por qué no tiene capucha, pero para ser honestos, no es algo necesario donde vivo, ya que el tiempo de Bolonia, junto con sus numerosos pórticos, ayuda en este sentido.

My favourite jacket is without doubt the iconic M-65 Field Jacket. I have always loved it since I can remember. I think I own about 20 of them. In my opinion, you can’t own too many field jackets. The 4 pockets and hoodless design is just perfect in my view and that is why I launched Plurimus starting from the Field Jacket last year. As it goes, it is a matter of design and functionality. It is smart, aggressive design with 4 large convenient pockets. One could question that it does not come with a hood but to be honest it is not that necessary where I live, because of weather and porticos all around the city of Bologna.

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2. Zapatillas o zapatos / Trainers or shoes

Esta es bastante difícil de contestar, sobre todo debido a que no soy un coleccionista de zapatillas, aunque tengo unos cuantos pares. Uno de mis modelos favoritos desde siempre fueron las Nike Waffle, aunque recuerdo haber tenido un par de Nike Stab a mediados de los ochenta. Mi padre tuvo que ir a EE.UU. por asuntos de negocios y me trajo un par. Estos modelos estaban disponibles allí en aquella época, como las Nike Wimbledon y las Nike Legend, por lo que tener zapatillas que nadie podía comprar era bastante guay. Y es que por aquel entonces no había Internet, jeje. Otras zapatillas que siempre me han encantado son las Adidas Torsion y las Nike Jordan VI, ambos grandes diseños que fueron muy innovadores para la época en que salieron a la venta.

This is quite a tough one for me, mostly due to the fact that I am not a trainer collector, although I do own many pairs. One of my favourite shoes ever was the Nike Waffle, although I have memories of owning a pair of Nike Stab in the mid-80s. My father had to go the US for business and brought me a pair of them back. All that was available over here at the time were Nike Wimbledon and Nike Legend so, owning trainers that nobody could buy was quite cool and no, there was no Internet back then haha. Other trainers I have always loved are Adidas Torsion and Nike Jordan VI, great designs and were both really innovative back when they were released.

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3. Futbolista / Football player

Ese tiene que ser Dino Zoff. Recuerdo con cariño cuando fue capitán de la Selección italiana en 1982, cuando ganamos la Copa del Mundo en España. Yo era un niño entonces y Zoff fue la razón por la que empecé a jugar como portero. Supongo que también tiene que ver con su personalidad. Siempre me ha gustado el hecho de que él era un gran profesional y nunca protagonizó ningún escándalo. En lugar de eso, fue continuamente protagonista por sus grandes actuaciones en el terreno de juego. Otro gran jugador al que siempre he admirado es Roberto Baggio, puro talento.

That has to be Dino Zoff. I have fond memories of him being the captain of the Italian national team in 1982, when we won the World Cup in Spain. I was a kid and Zoff was the reason why I started playing as a goalkeeper. I guess it is also a personality thing. I have always liked the fact he was serious professional, never causing any scandals but constantly delivering great performances on the football field. Another great player I have always admired was Roberto Baggio, pure talent.

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4. Lugar / Place

De nuevo, tengo dos. Bolonia, donde nací y me crié, y Cerdeña. Bolonia está bastante guay y es un buen lugar para vivir, ni muy pequeño ni muy grande, buena comida y una tradición por la moda potente. Cerdeña porque es el lugar donde, con mi familia, empezamos a ir en verano a pasar las vacaciones a principios de los ochenta. Es una isla especial, casi mágica. Tengo un montón de recuerdos de allí también.

Again, I have two. Bologna, where I was born and bred and Sardinia. Bologna is quite cool as it is a nice place where to live, not too small not too big, great food and a strong tradition for clothing. Sardinia as the place where I started to go during the summer with my family in the early 80s. It is a special island, almost magic. I have a lot of memories there too.

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5. Película / Film

Adivina qué. Tengo dos jaja. La primera sería “Uno de los nuestros” (“Goodfellas”), la cual nunca me canso de ver, y eso me pasa con pocas películas. Tiene grandes actores, una gran historia (que además no es ficción) y también una gran banda sonora. Otra gran película para mí es “El Odio” (“La Haine”), una de las mejores obras que he visto nunca. Me encanta porque es cruda y auténtica de principio a fin.

Guess what? I have two haha. The very first one would have to be “Goodfellas” which I never get tired of watching, along a few other movies. Great actors, great story (and it is not fiction) and great soundtrack too. Another great movie for me was “La Haine”, which I think is one the best movies I ever watched. I love it because it is raw and it feels genuine from the beginning to the end.

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Entrevista a Alain Álvarez

Cuéntanos cómo fue tu infancia en Xixón y cómo empezaste a interesarte por el fútbol.

 Nací en Gijón y soy del barrio de Laviada. Mi familia por parte de madre son de Gijón de toda la vida y por parte de mi padre de Candás, un pueblo pesquero a unos 10 kilómetros de Gijón. Pues nada, mi infancia en Gijón pues fue de los mejores momentos de mi vida, volvería a ella sin duda. Por un lado, hacía lo que todo niño, ir al colegio y demás, pero luego, cuando llegaba el fin de semana, estábamos a todas horas en el parque o por ahí con la gente del barrio y tengo muy buenos recuerdos de ello. De ahí, y también del patio del colegio, me vino el gusanillo de jugar al fútbol y fue cuando decidieron apuntarme en el Colegio Asturias, que está al lado de mi casa. Ahí empezó un poco todo, hasta hoy que tengo la suerte de dedicarme a ello.

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 Empezaste jugando en el Veriña CF y en 2004 fichaste por las categorías inferiores del Sporting de Gijón. ¿Cómo fueron esos años en el equipo de tu ciudad?

 Empecé, como ya te digo, en el Colegio Asturias. Luego, cuando pasé a alevines, me fui al Veriña Alcampo, donde estuve cuatro años y luego ya me ficharon para el Sporting. Pues la verdad es que en el Sporting he vivido mis mejores momentos futbolísticos, pero también los peores hasta ahora, quizás por la cantidad de años que pasé allí que hace que vivas muchas cosas. Pero en Gijón me hice hombre futbolísticamente hablando y todo lo que soy ahora, casi todo lo he aprendido allí. Fueron buenísimos años en los que conocí e hice amistad con gente muy buena y que siempre recordaré.

2011-07-31_IMG_2011-07-24_02.07.10__6858875 En 2014 pusiste rumbo hacia Chipre para jugar en el Othellos Athienou FC. Explícales a nuestros lectores como era tu día a día allí en Athienou.

 Pues básicamente como en España. Hasta Navidades vivía en Athienou que es un pueblo entre Larnaca y Nicosia, la capital. Era un pueblo pequeño en el que estaba muy a gusto, me gusta la tranquilidad para vivir y allí la tenía con la gente del pueblo. Entrenaba y luego pues comer y lo típico: dormir una siesta, leer, escuchar música, mejorar mi inglés. También me gustaba pasar tiempo en una huerta que me hice allí en mi casa, que no era muy grande pero me hacía estar entretenido jaja. Y sino, pues pasaba la tarde en Larnaca o Nicosia, que era donde hacía vida prácticamente siempre con compañeros del equipo o españoles.

 Luego me fui a vivir a Larnaca, donde vivíamos muchos futbolistas y sobre todo españoles. Allí cogí mucha afinidad con algunos de ellos y hacíamos vida prácticamente juntos para todo. Llegábamos de entrenar a la misma hora e íbamos a la piscina de los apartamentos, a la playa o a casa de alguien, pero siempre juntos. Fue una de las mejores cosas que me llevo de Chipre, la amistad que hice con mucha gente.

 Siguiendo con tu aventura chipriota, ¿cómo viste allí el nivel en las gradas? ¿Cómo viven el fútbol los chipriotas?

 Pues allí, como en España, el fútbol es el primer deporte y la verdad es que nombras Chipre y la gente se extraña, pero tienen mucha afición por el fútbol, lo viven con mucha intensidad. La gente siempre está en los estadios y en la calle viendo fútbol ya sea de la liga de allí o del resto del mundo.

 En cuanto a la gradas, se vive también con mucha rivalidad y, en no pocos casos, con mucha violencia. Sin ir más lejos, el año pasado tuvimos tres parones de liga por huelga debido a que hubo varios intentos de atentado, alguno se llevó a cabo contra la federación de árbitros o familiares de estos. Y luego entre equipos ya te digo que mucha rivalidad, sobre todo entre las aficiones de los equipos mas históricos y con mayor rivalidad de allí como son el APOEL y el Omonia.

 Antes de fichar por los chipriotas estuviste a punto de ir al equipo polaco del Gornik Leczna. Personalmente no te vería jugando allí jaja. ¿Qué pasó para no acabar en Polonia?

 Jaja. Pues cuando me lo dijeron y llegué allí, yo tampoco me veía la verdad, pero bueno es lo que hay y si tocaba quedarse, pues nada, con dos cojones y adelante jaja. Allí en Polonia la gente es muy suya y a mí me gusta relacionarme con todo el mundo, eso fue una de las cosas que ya de antemano no me gustaron. Después, la zona donde yo vivía tampoco me llamaba mucho la atención. Básicamente el tema se rompió por problemas con el contrato, al que ellos dijeron a muchas cosas sí y luego era totalmente diferente.

 Actualmente juegas en el Racing de Santander al que dirige el ex deportivista Munitis, pero dejando la profesionalidad a un lado, ¿cuál es el equipo de tus amores y por qué?

 Pues por tantos años como estuve allí, los buenos amigos que tengo y porque es el equipo de mi ciudad, me quedo con el Sporting. Aunque también es verdad que siento especial afinidad por el FC Barcelona desde enano. También voy a mencionar al UC Ceares, de los que me gusta su proyecto y su forma de trabajar.

Fuiste convocado con la Selección española sub-19 para disputar la fase previa de la Eurocopa sub-19 del año 2008, donde jugaste los tres encuentros celebrados ante Albania, Liechtenstein y Serbia. ¿Cómo fue la experiencia? ¿Con qué jugadores coincidiste?

 Pues fue una experiencia fue buena la verdad. Poder jugar con gente de mucha calidad, que en aquel momento estaban ya asentados en Primera División, y que ahora ves que triunfan en el fútbol, además de poder disputar la clasificación, son momentos que suman. Pues, por ejemplo, jugué con Víctor Ruiz, Sergio Asenjo, De Gea, Mikel San José, Azpilicueta, Parejo, entre otros muchos.

 ¿Qué opinión tienes sobre el fútbol actual, donde prima más el negocio que el aficionado?

 Esta pregunta me la han hecho más veces, mi opinión es que el mundo del fútbol se está pudriendo. Se esta pudriendo por eso, porque están utilizándolo más como empresa que como deporte. Es normal que sea así para esa gente, porque el fútbol mueve mucha masa social y genera muchísimo dinero, con todo lo que conlleva a su alrededor (marketing, publicidad, etc.). En cuanto al tema de sueldos a futbolistas, derechos de retransmisión de los partidos y demás, creo que todo es un despropósito y que las cantidades que se manejan son desorbitadas, algo que perjudica de buena manera a los equipos pequeños. También es verdad que de unos años para aquí, sobre todo en España, el tema de la crisis y demás se está obligando a muchos equipos a tirar de jugadores de casa y la cantera, dando la alternativa a muchos chavales. Esta es la única parte que veo positiva de todo esto. Aunque deberían cambiar muchas cosas, tanto en el futbol como en la vida en general, lo que manda es el dinero ya se sabe.

 Por suerte, hay equipos y gente que siguen cuidando y mirando por el fútbol como deporte y no como un negocio. Mismamente en Gijón, mi ciudad, está el UC Ceares, donde se apuesta por el fútbol popular, en el que los dueños son los socios y donde el negocio no existe. Gracias a toda esa gente que mira por la auténtica esencia del fútbol y que se hizo cargo de este club histórico en Gijón. Por cierto, consiguieron hacer cosas muy importantes, como jugar el play-off de ascenso a Segunda B por primera vez en su historia y ser de los quipos más competitivos de Tercera División sin tener grandes cantidades de dinero. Equipos como el UC Ceares, CAP Ciudad de Murcia y muchos más en España, que luchan por el fútbol popular antes que por el negocio y el fútbol moderno, se merecen todo mi respeto y admiración.

Con respecto a los aficionados también tengo que ser crítico. En relación a las consecuencias de lo que hablaba antes, el tema de las televisiones como máximo exponente económico de la LFP y del fútbol en general, que conllevan horarios inapropiados y muchas veces inaccesibles para el aficionado. Esto, sumado al elevado precio de las entradas en nuestro país, está creando un problema para la gente que le gusta animar a sus equipos e ir a ver el fútbol. La gente parece que no se da cuenta, pero es algo que repercute en los jugadores, los cuales encontramos nuestro máximo apoyo en la afición. Si se nos jode eso… Mal vamos.

¿Qué opinas sobre el acoso que sufren algunos grupos ultras?

Opino lo que todos sabemos, que el acoso y la opresión que sufren algunos grupos, tanto en el fútbol como en la calle, respecto a otros no es el mismo. Se sabe desde siempre que muchas organizaciones, repito, tanto en la calle como en el fútbol, han actuado, actúan y actuarán con total impunidad por parte del Estado y de la policía, sin ser perseguidos. Es una vergüenza y hay que seguir luchando contra eso. Animar a tu equipo no es un delito y es lo que se esta persiguiendo en este país, en vez de cosas realmente graves e importantes por parte de otros grupos.

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En el mundo del fútbol y del deporte en general no es muy corriente que los jugadores y deportistas expresen libremente su ideología, pero en tu caso te declaras abiertamente antifascista. ¿A qué crees que se debe esa tendencia? ¿Te ha creado problemas esto en el mundo del fútbol?

 Ya sé que no es muy normal, pero bueno, yo pienso así y siempre lo haré. Dedicarte al fútbol no debe de privarte de tu ideología o de tu vida cotidiana. Creo que hay varias causas por las que, tanto futbolistas como gente de a pie, no expresan su ideología. La más clara es básicamente porque no tienen ni idea ni siquiera de cuál es su ideología, están acostumbrados a que este sistema te venda una película y todo el mundo, como marionetas, se la cree. Gente que con ganar su sueldo, comprarse su ropa o sus caprichos están satisfechos y miran para otro lado. Por otro lado está el miedo a la repercusión mediática, personas dentro de este entorno que viven en una mentira constante y esconden lo que de verdad piensan sin sincerarse demasiado. Yo no soy así, yo tengo mi ideología sea futbolista, obrero o médico, me da igual. Nunca la esconderé y la defenderé a muerte. Me siento antifascista como mucha gente, creo que el fascismo es una ideología repugnante y absurda, sin pies ni cabeza, que no tiene cabida en el mundo. Estoy en contra del capital por todo lo que conlleva, como el autoritarismo o represión de los de arriba hacia los de abajo, de la diferencia de clases y de cualquier tipo de discriminación como la homofobia o el racismo.

 En tu tiempo libre, ¿qué te gusta hacer?

 Pues me gusta hacer cosas relacionadas con el deporte, pero sobre todo en mis días de descanso boxear e ir al gimnasio. También algo que considero indispensable como escuchar música a todas horas y leer. Los días de descanso suelo acercarme a Gijón, ahora que estoy al lado de casa, y aprovechar para pasar tiempo con mi familia, mis colegas, etc. Y disfrutar otra vez de Asturies.

 Dinos un libro, una canción, una película, una marca de ropa, un estadio y un personaje público.

 Libro: Amarraza: 102 dies baxu la llei antiterrorista.

Película: El Padrino.

Canción: una que está sonando ahora, Flames of discontent de Wolf Down.

Marca: Izquierda Casual, por supuesto.

Estadio: el Nuevo San Mamés, estuve viendo el Athletic – Sporting este año.

Personaje: Malcolm X.

 Carta blanca.

 Pues quería mandar un saludo para mi familia SRC, Xixón Antifacista y Ximnasiu Popular Ochobre por seguir al pie del cañón, hacer que todos los proyectos sigan adelante y ser cada día más grandes y fuertes.  Y a vosotros agradeceros la oportunidad de expresarme y el buen trato recibido desde que nos conocimos.

The Last Panthers

Suena  “Blackstar”  para dar comienzo a esta gran miniserie europea de 6 episodios llamada The Last Panthers. El nombre de este tema seguro que no os dice nada, pero fue creado expresamente para la serie por el malogrado David Bowie antes de lanzar su último disco.

Está protagonizada por John Hurt (“Alien”, “1984”), Samantha Morton (“Minority Report”, “Cosmópolis”), Tahar Rahim (“Un profeta”) y Goran Bogdan (“All the Best”), escrita por Jack Thorne (“This Is England”, “Shameless”) y dirigida por Johan Renk (“Breaking Bad”, “Vikingos”).

La miniserie toma referencia de Los panteras rosas, una banda de atracadores de la antigua Yugoslavia que robó joyas por valor de más de 270 millones de euros durante los últimos 15 años a algunos de los joyeros más exclusivos del mundo. La trama trata del robo de unos diamantes por este grupo en una lujosa joyería parisina, pero en la huida la cosa se complica. A partir de esto varios frentes se abren, la investigación policial, la compañía de seguros, el tráfico de armas, los Tigres de Arkan… Desde Marsella hasta Londres pasando por los Balcanes. Un thriller interesante con diferentes tramas entrelazadas donde el robo de los diamantes es sólo el principio.

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Paul Heaton, Valerón y el triste Dépor de los 80

Hace unos días un amigo me pasaba el enlace de este artículo publicado en la web losotros18. Original el nombre, que excluye a los dos equipos con los que  nos saturan día sí y día también en periódicos, televisión…

Me puse en contacto con ellos para pedirles permiso para publicarlo aquí, la respuesta muy amable por su parte fue que sí. Dicho artículo me llamo la atención por diversos motivos entrelazados, mi equipo, Valerón, Paul Heaton y las casualidades de la vida.

Paul Heaton, Valerón y el triste Dépor de los 80

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“La gente que sonrió hasta morir, que sonrió tanto que se olvidó de respirar; que incluso cuando sus hijos morían de hambre mantenían que la reina era encantadora”. Este viene a ser más o menos el estribillo de “The people who grinned themselves to death”. La canción da título al segundo disco de los ingleses Housemartins, editado en septiembre de 1987. Para la crítica un buen álbum. También para el público, por lo que obtuvo suficientes ventas como para alcanzar el número 9 en listas. Mientras, los tres singles que lo acompañaban se acomodaron en el Top 20. Uno de ellos, “Me and the farmer”, aún se puede escuchar en toda playlist actual que se precie sobre pop británico.

Sí, pop, los Housemartins facturaban “britpop” en las islas antes del Britpop, cuando la palabra “alternativo” comenzaba a tener sentido. Y lo hacían fenomenal aunque gloria, fama y posteridad estuviesen reservadas para los Smiths de Morrissey y Johnny Marr. Con “The people who grinned…” consolidaban una carrera discográfica iniciada el verano del año anterior con un magnífico álbum de futbolero título: “London 0 Hull 4”. La gente ansiaba melodías en tiempos sintéticos y de remanente punk y el citado debut y el single “Happy hour” se plantaban ambos en el puesto 3 de ventas. Al sello “indie” Go Discs -la escudería del grupo- no le quedó más remedio que rascarse el bolsillo para regalarles un disco de platino.

Eran imparables. Una semana antes de Navidad, otro siete pulgadas con una versión a cappella del “Caravan of love” de los Isley Brothers tomaba por asalto el número 1. Por imperativo extramusical fueron desalojados de ahí y el 25 de diciembre su lugar lo ocupó un resucitado, musicalmente hablando, Jackie Wilson. Sí, la industria antepuso su moral a las cifras de ventas: en algunos despachos no se veía con buenos ojos que en tan señalada fecha se radiase a tipos deseosos de “quemar mansiones con los ricos dentro”.

Y es que si bien la música del cuarteto afincado en Hull era un alegre compendio de pildorazos melódicos adornados con ramalazos soul y gospel, sus letras destilaban descaradamente canción protesta a borbotones. Una especie de pop contestatario cuyos estribillos hilaban fino para conjugar la palabra de Marx… y la palabra de Dios. Lucha de clases y esperanza. ¿Socialismo cristiano? Vale. El autor de dichas letras era (y es) Paul Heaton, por entonces un veinteañero entregado a la causa del rojerío, las cervezas y el fútbol. Esto último queda patente en el mentado título de su debut y, rebuscando un poco, en “The people who grinned…”. La hoja interior del disco incluye una foto de la banda en la que Paul sonríe con ¡un pin del Dépor en la solapa!

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Hoy en día a nadie extrañaría un posado con dicha insignia; pero estamos en 1987, los últimos tiempos de fútbol sentido, difíciles de imaginar en este siglo XXI de fútbol negocio, filosofía vacua y subasteo de camisetas. No sólo eso, hoy mismo un paseo por las redes sociales revela fans del Deportivo en los más insólitos puntos del globo terráqueo -léase Japón, Venezuela, Turquía o Australia-, pero en 1987 que un “guiri” luciese el escudo del club coruñés en la “pérfida Albión” va más allá del exotismo, es un caso de estudio. Lo explicaremos de manera sencilla para románticos: los ochenta molaron, menos los domingos en Riazor. En la historia deportivista ni esta década ni la anterior fueron prodigiosas precisamente, por lo que de exportar merchandising -si es que se sabía qué era eso- mejor ni hablamos.

Treinta años atrás el Real Club Deportivo de A Coruña estaba sumido en la “longa noite de pedra”; expresión que la literatura gallega refiere para los siglos oscuros de castigo y persecución del idioma propio y que la historiografía deportivista acuña para el peor periodo de la historia del centenario club. Un vagar ruinoso, muy sufrido, de arrastrarse durante casi dos décadas por la Segunda división española, incluyendo un par de fugaces visitas a los abismos de la Segunda B y Tercera. Entre 1973 y 1991 el Depor fue más que nunca el “Coruña”, así figuraba en los renglones bajos de las quinielas, casi el único medio que lo daba a conocer por el país adelante. Poco ayudaban tampoco unas crónicas que lunes tras lunes, mes a mes, año a año, espejaban un equipo anodino sin remedio. Normal que con el paso del tiempo el Deportivo fuese casi anónimo fuera de A Coruña; nadie recordaba al equipo subcampeón de Liga en 1950 o aquel que vio debutar a Amancio o Luis Suárez.

Entrados en los ochenta, la escasa parroquia deportivista que había superado el muermo setentero se desgastaba con un trasunto de temporadas finiquitadas entre frustraciones, gatillazos y sustos de campeonato. Sin ir más lejos, ese mismo 1987 el equipo coruñés se clasifica para un invento denominado “playoff” de ascenso en el que a la liga regular sucede otra liguilla para decidir quién sube a Primera. Y en el encuentro decisivo, contra el Celta en Riazor, un piscinazo fuera del área del celeste Alvelo es interpretado como penalti por el árbitro Díaz Vega y el brasileño Baltazar lo convierte en un 0-1 que deja a los blanquiazules con un palmo de narices. Y de regalo una batalla campal en toda regla en la grada de General -por entonces el único fondo de Riazor- entre aficionados de los dos equipos. Derrota, hostias como panes y ¡minutos en el Telediario! Que hablen de ti aunque sea mal, se suele decir.

Un año después el escenario es muy diferente. El equipo no levanta cabeza durante la temporada y la última jornada le coge con la necesidad de ganar sí o sí en Riazor para no bajar a Segunda B; perdón, para no desaparecer como club, pues el descenso implica la liquidación por una deuda inasumible. Durante 90 minutos el Dépor fue un cadáver ante su rival, un Racing de Santander que simplemente antepuso oficio. Pero como los partidos no duran 90 minutos, en el 92 un centro imposible del Chuchi Hidalgo llega al pie de Vicente Celeiro en el linde del área pequeña. No son segundos, son décimas; con la defensa desprevenida Vicente solventa colándola al palo corto sorprendiendo al meta Alba a media salida. Gol. Salvación. Locura. Resurrección. El delantero regala cuerpo, alma y camiseta a la “curva máxica”; atrás quedan un recogepelotas traumatizado y el racinguista Mauri, que esboza una sonrisa que habla por sí sola de otro fútbol y otros valores hoy perdidos. Mientras, en Inglaterra, los Housemartins deciden separarse, pero eso no le importa a nadie en Riazor.

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Con este panorama, el aficionado coruñés bastante tenía con rumiar si abandonaba o no la grada cada temporada. Porque cuando llegaba el tramo final de la misma siempre se iba todo al garete en un suspiro, por alguna u otra razón. En 1986 bastaba un empate en Oviedo para el tan ansiado ascenso, pero el árbitro del encuentro resolvió un barullo en el area coruñesa en los instantes finales señalando un penalti que el equipo carballón no desaprovechó. Por no hablar de esas semifinales de Copa de 1989 contra el Valladolid, en las que la ida de Riazor dejó un ilusionante 1-0 tras colocarla el brasileño Raudnei allí donde el larguísimo cancerbero Ravnic no podía llegar. Y en la vuelta lo de siempre, todo al traste con un Fernando Hierro -central de los castellanos- inconmensurable a la hora de la violencia y un árbitro, Soriano Aladrén, conocido desde entonces como Soriano “Al Ladrón” en A Coruña.

Admitámoslo, quien gustaba del fútbol en la capital coruñesa en los ochenta no aparecía por el estadio durante la temporada. Lo que llenaba Riazor era el trofeo Teresa Herrera, donde sí aparecían el Real Madrid o el Benfica o la Juventus en verano y jugaban como se jugaban las pretemporadas de antes. ¿Y el Deportivo? Mal que bien manteniendo una masa social de apenas 5.000 sufridores que cada domingo dialogaba a silbidos con el césped. Hubo que esperar a 1991, a una nueva última jornada, solventada esta vez con el incendio de parte de la cubierta y un 2-0 al Murcia -los “goles de Stoja”- que valió el ascenso a Primera. Al año siguiente Arsenio Iglesias salvaba el “matchball” de la promoción de descenso contra el Betis y, préstamo de Caixa Galicia mediante, Augusto César Lendoiro viajaba a Brasil y se traía consigo a Mauro Silva y Bebeto.

Esa es otra historia, por todos conocida, la del Súper Dépor; a la que sucedió la del Euro Dépor y otras exitosas reencarnaciones por España y Europa adelante que se saldaron con seis títulos nacionales y las más grandes plazas de pedigrí continental rendidas. Sí, Europa. En 1987 una pancarta de la peña Barrio Sésamo -el germen de los Riazor Blues- rezaba “Depor a la UEFA” junto a un tosco dibujo de Espinete. Por entonces no era ni siquiera utópico, es que no pasaba de chanza propia de un bullicioso y animoso grupo de seguidores, “rara avis” por cierto en el por entonces enfurecido graderío de Riazor. Y en 1987, pese a todo lo relatado, un inglés decide ponerse un pin del Dépor en la solapa. ¿Por qué? Buena pregunta.

Quizás habría que conocer antes a Paul Heaton. Antes de nada: Paul no es deportivista, en absoluto; es un obseso del fútbol. Criado en Sheffield, en el corazón de Inglaterra, la primera gran decisión de su vida es decidir a cuál de los dos equipos locales entrega su corazón. En la ciudad conviven el Wednesday, ganador de cuatro ligas, tres copas, una Charity Shield y una Copa de la Liga en 150 años de vida; y el United, con una Liga y cuatro copas en 125 años. Palmarés aparte, apenas seis temporadas en la máxima competición estatal en favor del Wednesday o, visto desde la otra acera, tres victorias de margen del United en el “derbi del acero” separan a ambos conjuntos. Y Paul escogió honrar la camiseta rojiblanca de los últimos por la razón más elemental: su padre y sus hermanos preferían la blanquiazul del eterno rival.

Y esa elección deriva en fanatismo llegada la juventud, enrolado en la Blades Business Crew, la “firm” de hooligans rojiblanca. Nunca le han dolido prendas en reconocer su presencia en numerosos viajes con tan agradable compañía, señalando que si en los autobuses están los que duermen, los que cuentan y cantan las mofas sobre los rivales y los que buscan pelea, él es de los que sueltan las puyas que provocan las peleas. Y así sigue, refiriéndose a todo seguidor del Wednesday como “mamón” o, por ejemplo, preguntando por “los gilipollas del City” antes de un concierto en Manchester, donde fue saludado con un aluvión de sillas.

El fanatismo por el United da paso a la obsesión por el Planeta Fútbol: una habitación con camisetas y bufandas de equipos ignotos o listas de equipos odiados que revisa periódicamente para ver cómo evoluciona su desprecio. Es lo que en los ochenta le hacía viajar en tren a Italia para ver jugar al Inter, hasta que el creciente racismo del graderío de Boys San le hace darles la espalda; o lo que le hace admirar al Lecce tras asistir a una clase magistral de “catenaccio” con la que el modesto equipo de la Apulia arrancó un empate al Milan de los holandeses, con tres hombres dedicados en exclusiva a hacerle la vida imposible a Marco van Basten. O viajar a España para pasar las tardes viendo jugar equipos amateur en Sitges o animar al Racing de Santander.

Está claro que el pin del Dépor aparece en la solapa de Paul por puro fetichismo. Pero, ¿cómo lo consiguió en tiempo tan aciago para la camiseta blanquiazul? La primera teoría apunta a Louie Donowa, extremo inglés que recaló en las filas del equipo coruñés en 1986 y recorrió la banda de Riazor hasta 1989. Quien la suscribe afirma que Donowa regresaba cada verano a su tierra natal con la maleta llena de banderines, chapas y bufandas del Dépor y los regalaba por doquier. Y Paul Heaton estuvo allí. O no. En el Reino Unido viven unos 60 millones de personas y, aunque la carrera de Donowa ha discurrido por una docena de ciudades, ninguna hace sospechar de un encuentro con Paul, quien por entonces alternaba su residencia entre Sheffield y Hull. La teoría de las probabilidades y todo eso.

No hay problema, a mano tenemos a Antonio Doncel, Antonio para el deportivista con un poco de memoria histórica, defensa del conjunto herculino en la segunda mitad de los ochenta. Finiquitado su contrato se buscó la vida por otras latitudes hasta recalar en las filas del Hull City. Sí, es el equipo de la ciudad que los Housemartins tomaron como base de operaciones. Y allí Antonio se fue “aprendido”, imitando a Donowa llegó a la región de Yorkshire cargado de banderines, chapas, pins, camisetas y bufandas del equipo herculino. Y a partir de aquí sólo un fan de “Regreso al futuro” puede creer en una entrega en mano de la insignia deportivista: Antonio fichó por el Hull City en 1996, nueve años después de tomarse las fotos de “The people who grinned…”.

Siempre nos quedará el artista ahora conocido como Fatboy Slim, dj y productor de talla internacional que, allá por 1987, respondía por Norman Cook y era el bajista de los Housemartins. ¿Y bien? Pues que hay quien jura y perjura que Norman le compró el pin a Paul en A Coruña, durante su estancia como estudiante Erasmus en la escuela de Náutica herculina. Si bien el conocido programa de intercambio vio la luz ese mismo año, al igual que en paralelo los estudios de Náutica adquirían categoría de carrera universitaria, hay un hecho a tener en cuenta que lo desbarata todo: en 1987 Norman está inmerso en quehaceres tales como ganarse la vida con unos Housemartins en la cúspide de su carrera musical.

Llegados a este punto igual es mejor que sea el propio Paul Heaton quien aclare este desaguisado. Y así nos remontamos al verano de 1983. Poco antes la temporada termina con un nuevo golpe bajo para los blanquiazules. Hubiese bastado un empate en la última jornada en casa ante los resultados de sus competidores, pero un Rayo Vallecano motivado por una generosa prima de terceros aguó la fiesta y sacó un 1-2 de Riazor. El golaverage con el Mallorca dejaba a los blanquiazules sin ascenso, condenados a vagar de nuevo por el barrizal de Segunda. En esas fechas Paul inicia un viaje por el norte de España, son los meses previos a la formación de Housemartins.

Cuando llega a Galicia, no recuerda si fue en Santiago o en O Grove, palía su fiebre de souvenirs futbolísticos comprando un pin y un parche con el escudo del Real Club Deportivo de A Coruña. De la insignia ya sabemos su destino; el parche lo coserá en una americana que lucirá años después al frente de otra banda más exitosa aún que los Housemartins: The Beautiful South. Cuando Paul ve hoy esa foto de 1987 lo que siente es orgullo, no de fan, sino de conocimiento, del que posee algo que pocos entienden a tu alrededor pues al Dépor no lo conocía entonces ni el Tato. Paul sí, porque además años después el destino quiso que a punto estuviese de cambiar el devenir del club herculino.

Fue en el verano de 1990. Poco antes, a nadie debería sorprender ya, los coruñeses han finiquitado la temporada con el enésimo drama. Tras colarse en los puestos que les dan derecho a disputar la promoción de ascenso, les toca jugársela contra el Tenerife con la ventaja de campo de su parte. La ida en el Heliodoro Rodríguez López finaliza con un 0-0 que da esperanzas más por la aparente debilidad de los chicharreros que por méritos propios. Y en la vuelta Riazor es una fiesta; que dura un cuarto de hora. El tinerfeñista Eduardo Ramos cabecea un balón colgado al segundo palo que golpea acto seguido en el larguero, cae sobre la espalda del portero Fernando y cruza la línea. El posterior cerrojo de los isleños no hubo manera de romperlo en 80 minutos de angustia. La fatalidad, una vez más.

Y mientras Santa Cruz de Tenerife se sumerge en la fiesta, en la cercana isla de Gran Canaria encontramos a Paul combatiendo el calor con cerveza. Su nuevo proyecto, The Beautiful South, marcha viento en popa: el álbum “Welcome to the beautiful south” consigue el año anterior llegar al número 2 de las listas y otro disco de platino para su colección; el mejor pistoletazo de salida posible a una trayectoria que se extenderá hasta 2007 y se saldará con más de 15 millones de álbumes vendidos en todo el mundo. Así que mientras el Depor se da de bruces contra un muro tinerfeño, en la isla vecina -y rival- Paul pasa unos días junto a su compinche musical Dave Rotheray para preparar el segundo álbum de su nueva banda. ¿Y qué hacen dos “guiris” músicos aficionados al fútbol perdidos en Canarias? Pues beber, componer y ver partidos de fútbol amateur. Un proceso de trabajo muy efectivo: en otoño el single “A little time” llega al número 1 de las listas inglesas y “Choke”, el álbum, rebasará de nuevo el linde del Platino.

Meses antes, un soleado domingo encontramos a Paul y Dave sentados en el modesto graderío de un campo de fútbol perdido de la mano de Dios; según el mapa el lugar se llama Arguineguín. Están borrachos como cubas, por cierto, y mal que bien siguen las evoluciones de un partido de juveniles. En un momento dado, uno de los participantes, un chavalín con más sombra que cuerpo empieza a quebrar rivales a una pierna. Paul se vuelve a su amigo, asombrado ante lo visto, y le pide que le saque de dudas. ¿Acaso está muy borracho o tiene delante de él al “mejor jugador de todos los tiempos”?. Dave, sincero ante todo, le responde que, efectivamente, la curda es de mucho nivel, pero que asimismo el chico es “increíblemente bueno”.

valeron-juvenil

íAcabado el partido, Paul se acerca a un paisano que veía la pachanga a pie de campo y le pide que le escriba en un papel el nombre de aquel niño de regate inverosímil, al que nadie puede arrebatar el balón cuando se empeña, que no aparenta sus 15 años recién cumplidos pues de tan delgado parece tener sólo dos dimensiones. De regreso a casa Paul contacta con un conocido en el “staff” del Sheffield United y le pone el papel en la mano rogándole que fiche al chico, la reencarnación de San Fútbol en la Tierra. Ante lo heterodoxo de la propuesta -y quizás conocedores de las circunstancias en que Paul y Dave vieron el partido- nadie en el United mueve un dedo y el asunto queda en nada.

Pero imaginemos por un momento que ese arrugado papel en vez de en la basura acaba sobre la mesa del despacho del “general manager” del United. Que éste, teléfono en mano, marca el prefijo 34 -lo que allí viene a ser “Spain”- y se dispone a contactar con la familia de ese chaval que, según la torpe grafía, se llama: Juan Carlos Valerón Santana. Imaginen lo que quieran, porque no pasó. Valerón hizo el recorrido por todos conocido. La temporada que viene volverá a pisar Riazor. Imaginen lo que quieran, lo que en Sheffield no fueron capaces.

Juan Pardo Laguna

TOUR MADRILEÑO

Mad Brewing  

Nueva microcervecería que se encuentra en la calle Julián Camarillo nº19, pegadita a nuestros colegas del juzgado donde pudimos probar la ¨Trigo Hoppy¨ que es una white IPA hecha con lúpulo sorachi, muy rica. Una de esas cervezas que nunca te cansarás de beber. La ¨Red Ale¨ cerveza tostada de 7 grados con sabores que recuerdan al caramelo o de la galleta.

Un local que tiene además de buenas cervezas, una buena oferta gastronómica.

Para finalizar nos llevamos para casa una caja de botellines ¨Mad City¨ una Pale Ale.

 

Cervezas la Virgen 

Esta gente no se lo monta nada mal, ya contaban con buenas instalaciones pero querian más y mejor… Ahora se encuentra dos calles más arriba que anteriormente, para ser exactos en la calle Turín nave 13.

Buena cocina y muchísimo más espacio que antes, tanto en sala como en terraza. Para comer pedimos dos hamburguesotes, la ¨On Fire¨ y ¨La Cervecera¨ al más puro american style acompañadas de sus correspondientes pintas de ¨Madrid720¨ que si ya estaba rica la ¨360¨ imaginaos esta… ah y la de ¨Castañas¨, elaborada con estas mismas asadas.

 

Compañía de cervezas Valle del Kahs 

Inaugurada el pasado domingo 27 de marzo muy cerca del estadio del Rayo, justamente en la calle Enrique Velasco número21.

No pudimos probar su pócima secreta ya que todavía no tienen la licencia para su venta, pero nos sentimos como en casa y nos cagamos todos juntos en el funcionario tardón XD.

¡Pedazo de local tienen oiga! Hacerles una visita y así podréis enteraros del porqué del lobo del logo, de quiénes son las dueñas, de lo que se hacía ahí hace años… y de paso le echáis un ojo al mural que se han currado.

Para finalizar si os gusta la buena birra, Madrid, tenéis tiempo y sobre todo lerele$ os recomiendo:

The Toast Tavern, cervecería con 24 grifos situada en  la calle guzmán el bueno nº34

Taproom Madrid

Situada en la calle guzmán el bueno nº52 .Gran local por su ubicación, concepto y buena decoración. Con una pizarra itinerante de cervezas artesanas tanto nacionales como internacionales.

Cervecería Polar

Situada en la calle olite nº43, destaca por su variedad de cervezas de todo el mundo y por su atractiva decoración, basada en la acumulación de objetos coleccionables de todo lo que tenga que ver con la cerveza.

Miguelindurain

Nemen Primavera/Verano 2016

Ya a esta a la venta la colección para esta temporada Primavera/Verano de la marca italiana Nemen. La colección cuenta con una gama de prendas funcionales de exterior con técnicas de teñido, prendas de punto de alta calidad… En esta ocasión lo que llama la atención de esta colección es el uso del teñido de las prendas de vestir para crear un efecto de degradado, con el resultado final de una prenda de dos colores.

Jeff Monson: el guerrero anticapitalista

America Top TeamCon este artículo quiero rendir un homenaje a uno de los mejores pesos pesados de las MMA, Jeffrey Monson. Jeff, aparte de ser un gran luchador, es un convencido de la lucha contra el capitalismo. Algo que ya de por si es admirable, pero más si tenemos en cuenta que se trata de un ciudadano estadounidense.

Jeff nació el 18 de enero de 1971 en Minnesota y ya desde su época en el instituto destacó como luchador, proclamándose campeón de la conferencia del Pacífico con la Universidad de Illinois. Nuestro protagonista es licenciado en psicología por la misma universidad y tiene un postgrado en esa especialidad. Durante varios años ejerció trabajando como profesional de la salud mental.

Monson es además cinturón negro de jiu-jitsu brasileño, destaca sobre todo como luchador en el suelo, de hecho, está considerado como uno de los mejores en esta disciplina. Así lo avala la multitud de mundiales que ha ganado de Grapplers Quest o  NAGA (North American Grappling Association), llegando a ser dos veces vencedor del Abu Dhabi Combat Club Submission Wrestling World Championship, una competición que reúne a los mejores luchadores de disciplinas tan variadas como jiu-jitsu brasileño, judo, sambo, lucha, shoot wrestling o MMA. Jeff es apodado The Snowman, sobrenombre que le pusieron sus contrincantes brasileños en su primera participación en el mundial de Abu Dhabi en 1999, campeonato que ganó siendo un completo desconocido. Sus rivales dijeron que luchar contra él era como luchar contra una bola de nieve: blanca, compacta y que se hacía cada vez más grande.

Jeff presa

Sin embargo, con este artículo no pretendo hablar únicamente de la carrera deportiva de  The Snowman como luchador, sino también dar a conocer también su compromiso con la lucha anticapitalista. No estamos hablando del típico famoso que sale en una manifestación contra una guerra o en un anuncio para ayudar a los refugiados, estamos hablando de una persona que tiene su cuerpo lleno de tatuajes que explican su manera de pensar. Jeff tiene grabada una estrella anarcosindicalista en el pecho, una A de anarquía en la espalda, una hoz y un martillo en la pierna, el gato salvaje del sindicato Industrial Workers of the World, otro tatuaje que dice “Capitalism Kill”, una bandera anarquista o el lema “Solidarity”, entre otros. Incluso tiene un tatuaje en el que se ve a una adolescente inspirada en Coset, el personaje “Los Miserables”, aplastando al Tío Sam en un charco de sangre.

Está claro que es una persona que no esconde sus ideas, pero su militancia no acaba ahí. Jeff ha manifestado su gusto por la obra de Tolstói, ha declarado su apoyo a la causa palestina, lo que le ha supuesto agrios enfrentamientos con otros luchadores, ha participado en manifestaciones antirrepublicanas…

Policía

Jeff es consciente de que se ha convertido en un símbolo y en alguna ocasión ha manifestado que, pese a no considerarse más importante que nadie, sabe que mucha gente le presta atención, por lo que él aprovecha el deporte como un vehículo para expresarse. En 2011, tras un combate contra Fedor Emelianenko en Moscú, comenzó su idilio con Rusia. Era un 20 de noviembre y Jeff estaba ante la pelea de su vida, prácticamente ningún luchador de su generación seguía compitiendo y en frente tenía al que posiblemente sea el mejor luchador de MMA que ha existido. El combate, celebrado en el Arena Moscú Sports ante 22.000 espectadores, contaba con la presencia de Vladimir Putin.

jeff vs fedor

La pelea fue una auténtica carnicería, Fedor machacó a Jeff, que sufrió una fractura en la pierna en el segundo asalto. A pesar de ello, Monson siguió luchando hasta el final del combate, terminando con el labio partido y múltiples lesiones además de la fractura. Al terminar el combate, Putin subió al ring y cogió el micrófono para felicitar al luchador ruso. La reacción del público fue en forma de abucheos, puesto que no querían que el político robase atención a los luchadores. Especialmente a Jeff que, pese a haber sido triturado por su oponente, luchó hasta el final del combate. El luchador estadounidense acababa de ganarse el amor del público ruso.

JeffMonson sangre

Al día siguiente de la pelea, el mismísimo Putin telefoneó a Jeff para felicitarle por la pelea y para decirle que siempre sería bienvenido en Rusia, repitiéndole una frase que muchas veces le han dicho allí: “Eres un hombre verdadero”. En 2013, en la despedida como luchador de Emelianenko, Jeff subió al ring con el himno de la Unión Soviética. Putin, que asistía como espectador, se puso en pie en señal de respeto y saludó al luchador.

En 2014, The Snowman se unió a la campaña rusa conocida como La Cinta de San Jorge, dedicada a la victoria de la URSS contra la Alemania de Hitler. El idilio de Jeff con Rusia también tiene prueba grabada en su piel, con varios tatuajes de palabras en alfabeto cirílico: svoboda (libertad), solidarnost (solidaridad) y boyéts (luchador). En 2015, en otro torneo celebrado en Rusia, Jeff subió al ring con el himno de la República de Donetsk, lo que hizo que su popularidad en Rusia se disparara. De hecho, Jeff ha creado una fundación para recaudar fondos para la República Popular de Donetsk.

En la actualidad, Jeff pasa la mayor parte del tiempo en Rusia en compañía de su actual pareja, la rusa Alesia Kartseva. En noviembre del año pasado, Jeff anunció que le habían concedido la nacionalidad rusa. En declaraciones comentó: “Gracias, me siento orgulloso de ser ruso. Quisiera agradecer a todos los que me ayudaron a recibir el pasaporte. Mi sueño es salir al ring con la bandera rusa y el himno ruso”.

Russia

Y hasta aquí este artículo sobre un luchador consecuente con sus ideas, algo muy extraño de ver en los deportistas de élite actuales. Un auténtico grano en el culo del Tío Sam.