El Desastre de Burnden Park

Inglaterra 1946

Al término de la Segunda Guerra Mundial, la población británica hubiera esperado una mejor vida. Sin embargo, la pobreza y la adversidad permaneció por muchos años. Hubo escasez de trabajos y alojamiento para aquellos que regresaban de combatir en la guerra, además de escasez de alimentos (el racionamiento de comida en el Reino Unido duró hasta 1955). La infraestructura británica fue duramente golpeada durante la guerra y muchas ciudades acabaron en ruinas. Londres, Coventry y Portsmouth fueron atacadas fuertemente por la Luftwaffe y terminaron siendo más zonas bombardeadas que ciudades. En 1946 había sido elegido un nuevo gobierno laborista, apartando a Winston Churchill y su Partido Conservador del poder. Tras un triunfo electoral aplastante, la administración laborista liderada por Clement Attlee presidió una serie de cambios trascendentales. El Banco de Inglaterra fue nacionalizado junto con el ferrocarril, que recibieron una gran inversión del gobierno.

En 1948 fueron creados el National Health Service (NHS) y un nuevo sistema de seguridad social, diseñados para ofrecer protección de por vida a toda la población. Fueron implementados a su vez cambios radicales en materia de educación y una masiva construcción de viviendas de protección oficial. El gobierno laborista entre 1945-51 fue una pieza clave en la formación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y además Gran Bretaña devolvió la independencia a la India, Pakistán, Ceilán y Birmania, a la vez que fortaleció la Commonwealth. Este gobierno laborista fue de lejos el más progresista en la historia de Gran Bretaña.

Bolton

Bolton es una ciudad en el noroeste de Inglaterra, a diez millas de la ciudad de Mánchester. Históricamente parte del condado de Lancashire hasta 1974, Bolton se convirtió en el distrito metropolitano de Bolton enmarcado dentro del Gran Mánchester. Con una importante industria molinera en el pasado, Bolton ha sido un centro de producción textil desde que los tejedores flamencos se establecieron en la zona en el siglo XIV, introduciendo una tradición de tejido de lana y algodón. Bolton experimentó un crecimiento sin igual en el siglo XIX, alcanzando su máximo en 1929 con 216 molinos de algodón y 26 talleres de blanqueado y tintado, que hicieron de la ciudad uno de los centros de hilado de algodón más grandes y productivos del mundo. La población de Bolton en 1946 era cerca de 165.000, siendo alrededor de 940.000 la de todo Lancashire; Bolton era pues la ciudad más grande del condado en aquella época.

Bolton Wanderers Football Club

El Bolton Wanderers Football Club fue fundado en 1874 por el reverendo Joseph Farrall Wright, coadjutor de la Christ Church Bolton, y Thomas Ogden, maestro en el colegio religioso adyacente, como Christ Church F.C. En un principio comenzó en la iglesia del mismo nombre en Dead Road, Bolton, en mismo sitio donde actualmente se encuentra la Universidad de Bolton. El club abandonó el lugar tras una disputa con el vicario y cambió su nombre por Bolton Wanderers en 1877. El motivo de añadir Wanderers al nombre fue para conmemorar su larga búsqueda para encontrar una sede definitiva. Bolton Wanderers fue uno de los doce clubes miembros de la inaugural Football League junto con Accrington FC, Aston Villa, Blackburn Rovers, Burnley, Derby County, Everton, Notts County, Preston North End, Stoke City, West Bromwich Albion y Wolverhampton Wanderers.

Bolton Wanderers ha Ganado la FA Cup en cuatro ocasiones a lo largo de su historia, tres de ellas durante los la década de 1920 contra West Ham United, Manchester City y Portsmouth FC respectivamente. Bolton regresó a Wembley en 1953 para una de las más famosas finales de la FA Cup de todos los tiempos, la cual fue conocida como la Stanley Matthews Final, contra sus rivales locales del Blackpool.

El club jugó en Burnden Park durante 102 años, desde 1895, y en 1997 se mudaron al actual The Reebok Stadium. El estadio fue renombrado como el Macron Stadium en julio de 2014, como resultado del nuevo acuerdo de patrocinio con la compañía de ropa deportiva italiana Macron.

foto1El sábado 9 de marzo de 1946 se produjo en Bolton una de las peores tragedias en la historia del fútbol, en la que fallecieron 33 personas y otras 400 resultaron heridas, El Bolton Wanderers estaba jugando contra el Stoke City un partido correspondiente a la 6ª ronda de la FA Cup en Burnden Park.

Además de despertar un gran interés local, acudió gente de todas partes. Era la primera vez que se jugaba la final de la FA Cup en Reino Unido después de la Segunda Guerra Mundial y las cosas habían empezado a “volver a la normalidad”. El Portsmouth FC había ganado la FA Cup en 1939 y, debido al estallido de la guerra, hubo que detener la copa durante siete años hasta 1946.

El público, sabiendo que se juntaría en un número mucho más alto de lo habitual, acudió masivamente al partido. El partido tenía un interés extra debido a la presencia de Stanley Matthews del Stoke City, el David Beckham de aquella época – aupado por la leyenda y la fama. El orgullo del condado fue también un motivo del poder de convocatoria del partido, ya que el Bolton Wanderers era el único representante de Lancashire en la competición. Esto, junto con la renovada atracción por el fútbol tras ese paréntesis de siete años, creó una gran expectación alrededor no solo de este partido sino del fútbol en su conjunto.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, la mayor asistencia a Burnden Park había sido de 69.912 personas en 1933. En 1946, antes de este partido, el máximo fue de 43.000. A la hora del saque inicial (15:00) los tornos habían contabilizado 65.000 personas (la asistencia oficial alcanzó los 65.419 asistentes).

Sin embargo, las cosas se complicaron aún más aquel día ya que varios tornos habían quedado inutilizados. Una zona de Burnden Park que normalmente albergaba 2.789 aficionados había sido requisada por el Ministerio de Guerra como espacio de almacenaje para suministros armamentísticos y no había sido devuelta para su uso normal, lo que provocó que los más de 28.000 aficionados de la Railway Embankment Stand tuvieran que acceder desde otra parte del campo. Además los que tenían entrada en la Burnden Paddock Stand también pudieron entrar por esta área y luego ser escoltados bordeando el césped hasta sus lugares asignados, derivando en una enorme aglomeración en la esquina noroeste del campo.

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Hacia las 14:40h los tornos fueron cerrados pero los espectadores continuaron accediendo a la Railway Embankment Stand a través de varios métodos: una parte del público simplemente saltó por encima de los tornos y las paredes. Otra gente rompió secciones del vallado que se extendía junto a la vía del tren y consiguió entrar a la grada, y 10 minutos antes del saque inicial unos 1.000 espectadores consiguieron entrar saltando por otra entrada. Tantos aficionados aparecieron aquel día que incluso un tren parado en la vía paralelamente a la grada estaba cubierto de gente que quería ver el partido. Ese exceso de gente en el estadio fue demasiado. La gente comenzó a ser aplastada. En un momento dado, un padre decidió sacar a su hijo del estadio rompiendo una cerradura que abría una puerta hacia la salida. Aunque el padre y su hijo se salvaron, cientos de aficionados del exterior se colaron a través de la puerta abierta sumándose a la multitud.

Poco antes del saque inicial el público de las gradas de la esquina noroeste se balanceaba sin control, lo que provocó la rotura de dos barreras dentro de la grada causando una avalancha; 33 aficionados murieron asfixiados y otros 400 resultaron heridos. A medida que los cuerpos empezaban a amontonarse y muchos aficionados iban saliendo al campo, la policía hizo lo que pudo para despejar el césped. Los cuerpos sin vida fueron depositados junto a las bandas y el público fue desalojado del terreno de juego. El árbitro George Dutton, pese a ser consciente de la gravedad, decidió continuar con el partido, que fue vigilado por una gran presencia policial.

El partido continuó durante 12 minutos ya que cientos de espectadores salieron a la pista rodeando el campo antes de que finalmente la gravedad de la situación se hiciese evidente y los jugadores fuesen sacados del campo.

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El juego se reanudó a las 15:25h después de que miles de espectadores fuesen trasladados desde la Railway Embankment Stand a la Burnden Paddock Stand. El partido continuó son más incidentes y el resultado, que ahora resulta algo intrascendental, fue de empate a cero.

Finalmente se estimó que unas 85.000 personas habían estado en el estadio durante el partido, 20.000 más que la cifra oficial de 65.419. La investigación a raíz del desastre fue abierta el 22 de marzo de 1946 y fue formalmente presentada al gobierno el 25 de mayo del mismo año, liderada por el Honorable C. R. Moelwyn Hughes quien llegó a la conclusión de que 5 fueron los principales problemas causantes del desastre:

  1. Subestimación de la asistencia de público.
  2. Mediocre control de entrada.
  3. Lenta reacción a la situación por parte de los oficiales.
  4. Una mal organizada reacción al problema.
  5. La entrada no autorizada y la mala colocación de las barreras de seguridad.

En Burnden Park los muertos fueron colocados a los largo de la banda y cubiertos con abrigos, mientras que una nueva línea de banda marcada con serrín separaba a los jugadores de los cadáveres. Stanley Matthews dijo más tarde que se puso enfermo cuando se permitió continuar el partido. El 24 de agosto de 1946 Inglaterra jugó con Escocia y empató 2-2 en un enfrentamiento adicional en ayuda del Disaster Fund. Todas las entradas del partido en Maine Road (el campo del Manchester City) fueron vendidas y se recaudaron £12.000 de entonces (que corresponderían a £453.500 en 2015).

Incluso hoy en día el Desastre de Burnden Park permanece como un desastre “escondido bajo la alfombra” pese a que fue el desastre con más muertes ocurrido en un estadio en la historia británica hasta el Desastre de Ibrox Park en Escocia en 1971, donde 66 personas murieron y otras 200 resultaron heridas, en un partido entre el Rangers FC y el Celtic FC.

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En 1992 se colocó una placa conmemorativa en Burnden Park. En 2000, tras el traslado del Bolton Wanderers a su nuevo estadio (The Reebok Stadium), la placa fue reubicada en la pared del supermercado que ahora ocupa el lugar de la tragedia. Para la temporada 2015/2016 el Bolton FC vistió una equipación especialmente diseñada para conmemorar el 70 aniversario del desastre, el 9 de marzo de 2016. La camiseta, fabricada por Macron, tenía los nombres de los 33 fallecidos impresos en la tela. Además incluía la rosa de Lancashire y la fecha del Desastre de Burnden Park – 09-03-1946 – en el reverso y el cuello.

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Jack Napier

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