Derbi de las Midlands del Este

Suena el despertador. 8:30 de la mañana. Abres un ojo y ves que te separan cuatro horas del partido y… ¡100 kilómetros! de la ciudad donde se va a jugar el partido, Derby. No se trataba de un partido cualquiera: contra el Nottingham Forest, su histórico y máximo rival… Y perdíamos el puto tren. Un tren a las 9 de la mañana debía llevarnos desde Manchester hasta Derby, así que aún con todo el sueño y la resaca nos vestimos y echamos a correr hacia la estación. Mientras atravesábamos Mánchester corriendo como demonios, y con las pintas habituales de alguien que frecuenta las gradas, la gente se apartaba sobresaltada. Aquella no sería la única carrera que verían los ingleses aquel domingo… Pero eso es otra historia que merece ser contada más adelante. Mientras nosotros intentábamos llegar a pillar el tren, os pongo en antecedentes para los que no conozcan a estos dos equipos, en otro tiempo gloriosos, y sus respectivas firms y que ahora se baten en la Segunda División inglesa.

Por un lado Derby County Football Club. Algunos lo conoceréis porque su escudo es literalmente un carnero. Otros porque ostenta el récord de la peor temporada de un club en la Premier League, aquella 2007/2008 con una sola victoria. Y los más nostálgicos por Brian Clough, antiguo entrenador y leyenda del club (curiosamente también del Nottingham). Alcohólico, arrogante, siempre polémico en sus declaraciones y uno de los mejores entrenadores de la historia del fútbol inglés. Un buen tipo. Todo esto, entre otras muchas cosas, hacen de los Rams un club singular. Y a nosotros nos gustan los clubes pequeños, singulares y con hooligans que defienden su ciudad a base de puñetazos, para que nos vamos a engañar.

20161211_11132920161211_11135620161211_111613

Porque Derby es un lugar que ejemplifica muy bien cualquier ciudad de las Midlands. Sheffield, Birmingham, Stoke, Coventry, Wolverhampton… Todas poseen unas características comunes: un fuerte pasado industrial, desigualdad, luchas obreras. El proceso de desindustrialización impulsado en los años 70 permitió que grupos racistas como el National Front tuvieran fuerte presencia entre los obreros que habían perdido su trabajo al cerrar las fábricas. Pero curiosamente la presencia racista no acabó por contagiarse en estas ciudades de las Midlands, lo que dio lugar a alguna peculiaridad. Numerosas firms se nutrían de gente sin importar su raza y, en ciudades como Birmingham, se formó una alianza entre irlandeses (con el IRA en plena lucha en estos años) y la gente de color contra este enemigo común. Firms como los Zulu Warriors, a los cuáles muchos ya conoceréis, eran de las más temidas en todo el país en los 80 y 90, con ingleses, irlandeses y mucha gente de color en sus filas. Algunos seguirán considerando a estas firms como “scum”. Nosotros preferimos llamarlos simple y llanamente working class unida contra la basura racista.

Pero vamos a lo que nos ocupa, Derby. Una ciudad y un club con un pasado de violencia futbolera exquisito dada su cercanía con Sheffield, Mánchester, Nottingham, Leicester, Stoke, entre muchas otras. Esto hacía que cada fin de semana la Derby Lunatic Fringe y firms de todas estas ciudades se cruzaran en las estaciones de toda la región, muchas veces sin ser siquiera su partido, lo que generaba un caos cojonudo. Violencia cada fin de semana, ¿a quién que esté leyendo esto no le gustaría? Y esta cercanía entre ciudades es la que nos lleva a su rival histórico, el Nottingham Forest.

Nottingham Forest Football Club, el otro club de la leyenda Brian Clough, dobles campeones de la Copa de Europa en 1979 y 1980. Para nueve de cada diez aficionados del Nottingham, el Derby County es el club al que más odian. Su firm, la Forest Executive Crew se ha cruzado en incontables ocasiones con la del Derby, pero especialmente reseñables fueron los disturbios en los años 1985 y 1993, con decenas de detenidos y sancionados. Sin embargo, a pesar de esta fuerte rivalidad, existe una curiosa amistad entre top boys de ambos grupos. En 1984, los chicos de Derby unieron fuerzas con los hooligans del Leicester y emprendieron camino hacia Nottingham. Una vez allí, unos 400 hools de estos tres equipos iniciaron una pelea en pleno centro para dirimir sus diferencias socioculturales. Vamos, que la emprendieron a hostias entre decenas de policías que se vieron sobrepasados por tal marabunta. La pelea se saldó con heridos en ambos bandos, 70 detenidos y el surgimiento de esta curiosa amistad, bien por interés mutuo, bien por negocios, bien por respeto… Son cosas que tendrán que aclarar ellos. Pero que esta amistad no os haga pensar que sus derbis no eran encarnizados. Durante esos años era habitual ver las ventanas de las casas de los alrededores de Baseball Ground, el antiguo estadio del Derby, llenas de rejas para evitar daños por los disturbios en los alrededores cuando Rams y Trees se cruzaban. Los periódicos de la época titulaban al barrio como “streets of fear”.

Unos disturbios que en 2009 desembocaron en que hools del Forest tiraran dos cabezas de carnero, símbolo del Derby County, a un pub donde se encontraba una de las firms de dicho club. Un año más tarde, los chicos de Derby cobraron su venganza y asaltaron un pub de Nottingham. Una pelea cuya consecuencia fue seis hooligans del Derby y otros seis del Forest sentenciados a prisión y prohibiciones de entrada a todos los estadios de Inglaterra y Gales por diez años, incluido un veterano de la firm del Derby, y su hijo, que lideró el ataque contra los del Forest. El juez calificó a ambos de “absoluta y completa desgracia”. Ellos sonrieron. Es de destacar que ninguna de estas dos firms eran ni son racistas. En la del Derby sin ir más lejos una de sus caras más visibles y con más peleas a sus espaldas es de color, y en la del Forest uno de sus miembros más respetados es Sij, hindú.

Una vez puestos en antecedentes volvamos al día en cuestión, 11 de diciembre de 2016. ¿Pensáis que no llegamos a coger el tren? Ingenuos, these colours don’t run excepto si te vas a perder un partidazo con toda esta historia detrás. Llegamos al tren dos minutos antes de que saliera. Una hora de viaje en la que me dio tiempo a preguntar a algún pasajero con pintas por qué ponían este partido un domingo a las 12 de la mañana, a lo que me respondió que era petición de la policía, para que la gente no tuviera tantas horas de previa en las que emborracharse a base de pintas y sidra y así evitar disturbios. Otra panda de ingenuos, si hay que beber rápido a los ingleses no les gana nadie.

20161211_11300420161211_13571920161211_141544

Al llegar a la estación de Derby, nos encontramos con presencia policial esperando a los trenes llegados de Nottingham, aunque el grueso de la afición visitante viajaría en unos 30 buses. Sin tiempo para tomar unas pintas por la ciudad nos dirigimos hacia las afueras, donde se encuentra Pride Park, el estadio del Derby County. Una vez allí pudimos empezar a ver lo que sería la tónica habitual de todo el día. Pequeños grupos de 20-30 personas, todos muy bien vestidos, merodeando por los alrededores del estadio esperando a los hools del Forest. A falta de 30 minutos para el partido, se empezaron a escuchar cánticos a lo lejos y, con un pasillo de policías a cada lado, se empezaron a dejar ver los 4.000 aficionados del Forest acercándose a la entrada visitante, con constantes insultos mutuos entre los que estaban a uno y otro lado del cordón policial. Los hooligans del Derby County les cantaban “you live in the past” en referencia a las Copas de Europa del Forest, ya lejanas. Y los del Forest respondían emplazándoles a verse a la salida. La cosa no quedaría ahí, y nosotros no veíamos por ninguna parte aquella “amistad” que mantenían ambas firms.

20161211_13544720161211_11554020161211_12133720161211_115755

Una vez dentro de Pride Park, vimos el estadio lleno a reventar con 33.000 almas cantando ya antes del pitido inicial. A la salida de los equipos, confeti y pequeños tifos en la grada donde los aficionados del Derby permanecen de pie, que curiosamente se encuentra pegada a la grada visitante apenas separada por una hilera de policías, con lo que intercambiaron palabras bonitas durante todo el partido. Al poco de comenzar, el Derby County abrió la lata con el defensa irlandés Richard Keogh celebrando el gol desatado literalmente a 10 centímetros de nuestra cara. Poco fútbol mostró el Nottingham, que cayó por un contundente 3-0 para alegría de todo el estadio menos para los 4.000 desplazados que, ya calientes por aguantar las risas de la grada local, nada más salir del estadio y a pesar de que la policía les llevaría en corteo hacia los buses, rompieron el cordón policial y empezamos a ver puñetazos volar, entre pequeños grupos del Derby que se acercaban a reventar el corteo y los del Forest, rabiosos por haber palmado 3-0 contra su máximo rival. Más puñetazos, mientras los policías desbordados se miraban los unos a los otros sin saber qué hacer, lo que dio pie a escaramuzas y más puñetazos durante todo el recorrido hasta los buses y la estación de trenes. He de decir que la policía puso de su parte, si hubiera sucedido en España, al mínimo conato de pelea ya los tendríamos dando porrazos a diestro y siniestro y al día siguiente horas y horas de tertulia hablando de subculturas y formas de vivir de las que no tienen ni idea. En cambio allí pudimos romper el cordón policial con facilidad, sin que ningún bobby se percatara, e ir durante un buen tramo junto con la firm del Forest, entre los cuales abundaban las chaquetas C.P. Company, Stone Island y bufandas Aquascutum. Ya con los visitantes de camino a su ciudad y los locales en el centro celebrando la victoria, dimos una vuelta por Derby y visitamos sus pubs, alguno de ellos a buen seguro con muchas historias que contar entre sus paredes.

Fútbol inglés, desplazamiento masivo, pintas, un estadio a reventar, cultura casual, un derbi histórico y violencia. ¿Qué más se puede pedir?

Izan

Tribuna o popular: las cinco grandes canchas de la Argentina

Buenos Aires, Argentina, es una de las capitales que acoge entre sus barrios el mayor número de clubs dentro de una misma ciudad, eso significa rivalidad, pasión y fútbol en cualquier esquina. La capital del país de la plata acoge hasta 36 estadios o “canchas”, término empleado por los aficionados argentinos. Es comprensible entonces que cada vez que oigamos fútbol y Argentina se nos vengan a la cabeza pasión, animación, bombos, trompetas, espectáculo en las gradas… Pero también violencia y barras bravas. En mi pequeña estancia en la capital he realizado un recorrido por las canchas y los clubes más conocidos del país, bien por su historia, o bien por los jugadores que exportaron a las ligas europeas.

En lo que a fútbol como deporte se refiere, el campeonato argentino es un auténtico caos y en este 2017 no irá a mejor. Recientemente el gobierno de la nación ha privatizado el fútbol, el nuevo gobierno de Macri ha cancelado la medida adoptada por el anterior gobierno de Cristina Fernández de Kirchner “Fútbol para todos”, mediante la cual el Estado subvencionaba la retrasmisión de todos los partidos de liga, llegando así a todos los rincones. Ahora para 2017 el Estado dice que no pone un peso más y, a falta de un mes aproximadamente para que comience el campeonato, es un interrogante si comenzara o no la competición.

Y por dónde empezar, pues por sentimiento comenzaré con La Boca, ese barrio a orillas del puerto donde localizamos a uno de los más grandes clubes argentinos y donde se eleva el estadio que acoge a Boca Juniors, uno de los más emblemáticos, apasionados y vibrantes del mundo. El estadio Alberto José Armando, popularmente conocido como “La Bombonera”, acoge a 49.000 aficionados en su aforo siendo el sexto más grande de Argentina. Sus dimensiones y peculiar forma se deben a que el espacio la construcción de este estadio debía ser en el mismo solar que ocuparon los anteriores. Un elemento a destacar es su tribuna prácticamente dedicada a palcos VIP, la más vertical de todas, en ella es costumbre ver a Diego Armando Maradona en su palco, cedido en su día por el club. La Bombonera es casa de La 12, nombre que recibe la barra del equipo albiazul, situada en uno de los fondos de cemento y para-avalanchas sin asientos, toda la hinchada en pie y con una acústica idónea para iniciar los cánticos. Además curiosamente, el vestuario visitante se encuentra justo debajo de este fondo, siendo función de algunos sectores de la afición acudir con tiempo a la cancha y comenzar los canticos y coreografías para meter presión al visitante.

bombonera1bombonera2grada-12

Una vez empezado con Boca y su templo del fútbol, es lógico que nos fijemos en su rival, ese no es otro que River Plate, curioso es que se fundó en el mismo barrio que Boca Juniors allá por 1901, pero a lo largo de su historia fue cambiando de ubicación para terminar entre los barrios de Belgrano y Núñez, siendo este último quizás el más asociado al club. Su estadio Antonio Vespucio Liberti, más conocido como “El Monumental”, es sede a su vez de los partidos de la selección nacional, hay que recordar que en el Mundial de 1978 Argentina venció a Holanda, levantando el trofeo por primera vez aquí. Si algo no me gustó de este campo, al igual que al resto de amantes del fútbol, es que hace las veces de estadio olímpico y que las pistas de atletismo alejan al público del terreno de juego, además los seguidores mas fanáticos del equipo “millonario” no ocupan las gradas de abajo sino que se sitúan en uno de los anillos superiores.

monumental-3monumental2

Y aquí acaba la parte fácil de mi visita a los diferentes estadios, tanto Boca como River ofrecen el típico tour para turistas. En las tres canchas que me quedaban por visitar fue más difícil el acceso, de hecho en el estadio de Racing me fue imposible entrar, la seguridad del club ni siquiera nos permitió acceder al aparcamiento a hacer fotos. Avellaneda acoge a dos clubes rivales y que comparten espacio, puesto que ambos estadios se encuentran a escasos 300 metros el uno del otro. En Avellaneda, Independiente y Racing son la esencia del barrio, gracias a un buen amigo llegué a este barrio y logramos entrar al estadio Libertadores de América. Pese a la primera negativa del miembro de seguridad que controlaba el acceso, tras una visita a la sede del club, identificarse como socio y adornar el motivo de nuestra visita, se nos abrieron las puertas a uno de los campos más nuevos del futbol argentino, reinaugurado en 2009. Como ya he dicho, en el campo del vecino no nos dejaron acceder, pero el estadio Presidente Perón más conocido como “El Cilindro” es un campo que en sus orígenes llegó albergar hasta 120.000 hinchas, diferentes reformas y normativas de la AFA hicieron reducir su capacidad a prácticamente la mitad.

cilindrovslibertadorlibertadores-america1libertadores-america2libertadores-america3

Acabé mi tour en el barrio de Boedo, donde los colores azul y grana llenan las calles. De la mano de un buen amigo hincha del “Ciclón” me sumergí en una de las historias más emocionantes del fútbol argentino, en Boedo se respira San Lorenzo por los cuatro costados y no es para menos. El primer ejemplo lo encontramos en los muchachos del “grupo artístico de Boedo” decorando el barrio con los colores de su equipo (http://www.artisticoboedo.com). Pero no es solo eso lo que hace especial a “los cuervos”, apodo que reciben los seguidores del Ciclón. Tras perder en 1979 su cancha, el “Viejo Gasómetro”, debido a problemas económicos y políticos (fue expropiada por la dictadura que regía Argentina en aquel momento), acaban de firmar un acuerdo para volver a comprar los terrenos que en su día les pertenecieron a la empresa de supermercados Carrefour, entidad que adquirió estos terrenos del gobierno de la ciudad. Pasaron varios años compartiendo estadio con diferentes equipos hasta que el “Nuevo Gasómetro” abrió sus puertas en 1993 con capacidad para 48.000 espectadores. Recientemente, puesto que los socios llevan muchos años peleando por volver al predio que en su día ocupo el primer estadio del club, en diciembre se firmaron los papeles de compraventa de los terrenos, donde se prevé que en 2018 empiecen las obras del nuevo estadio. Parte del dinero fue aportado por los hinchas que jamás se resignaron a no poder volver a los terrenos que ocuparon en el pasado, una nueva casa para los hinchas de San Lorenzo que llevan años vagando en un exilio que parece llegar a su fin.

boedoboedo2nuevogasometronuevogasometro2nuevogasometro3

Bueno, ya os he dado la chapa con los estadios que visité. Obviamente me faltó poder disfrutar de un encuentro en directo, ya que la atmósfera de estos partidos no tiene nada que ver con lo que estamos acostumbrados en el viejo continente. El espíritu de club de los socios sigue muy presente, los socios disfrutaban de instalaciones deportivas para uso y disfrute y se hace vida de club, algo que aquí desgraciadamente hace tiempo que desapareció, y pese a que el estilo de animar, sentir y vivir este mundillo sea diferente he de reconocer que tiene su encanto.

Aparte de fútbol, la ciudad porteña ofrece muchas alternativas de ocio al visitante. Una buena variedad de parrillas donde disfrutar de un buen asado, unas cervezas por el barrio de Palermo, lugar de referencia en el ocio nocturno de la ciudad, con sus cervecerías artesanas y sus “boliches “ o discotecas, donde acabar la noche en compañía de una linda porteña, haría las delicias de muchos de vosotros.

Diciembre Enero 16/17

Gominolo

White, Blue & White

White, Blue & White es el documental que nos transporta a la Guerra de las Malvinas y las consecuencias que tuvo en la vida del jugador de fútbol Osvaldo Ardiles.

Para ponernos en situación, la guerra de las Islas Malvinas, para los ingleses las Islas Falklands, estalló en Abril de 1982 cuando el dictador argentino Galtieri ocupó dicho territorio que estaba bajo el control imperialista británico.

Por aquel entonces el Tottenham Hotspurs contaba entre sus filas con 2 jugadores argentinos, Osvaldo Ardiles y Ricardo Villa, quienes llegaron al club tras ganar el Mundial del 78. Su adaptación al fútbol inglés fue rápida, llegando incluso a cambiar el estilo de juego de las hurracas. Muy pronto Ardiles se convirtió en la estrella del equipo y unas de las figuras de la Premier League. Durante su etapa en el club londinense ganaron 2 FA Cup consecutivas, en 1981 y 1982, siendo ambos jugadores decisivos en la victoria de su equipo.

“In our ranks there’s Ossie Ardiles, He’s had a dream for a year or two, That one day he’s gonna play at Wembley, Now his dream is coming true, Ossie we’re gonna be behind you, Altogether man for man, We know you’re gonna play a blinder”

(Canción Ossie Dream´s cantada por los hinchas del Tottenham)

Todo se torció aquel 3 de Abril de 1982 para Ardiles y Villa. Justo un día después del inicio de la guerra los Spurs jugaban fuera contra el Leicester. Cada vez que Ossie o Villa tocaban el balón se oían cánticos, abucheos y silbidos por parte de toda la afición local, era una situación complicada, pero aún así la afición del Tottenham les mostro todo su apoyo sin dudarlo.

ardiles

El inicio de la guerra cambiaria para siempre la vida de la estrella de los Spurs. Mientras preparaba el Mundial 82 ya en Argentina declaró “Sí, considero que las Malvinas son argentinas. Espero que este problema pueda ser solucionado de una manera pacífica”. Estas palabras pusieron fin a su etapa en el club londinense. En Junio de 1982 fue traspasado al PSG.

Sin daros más el coñazo, os dejo por aquí esta joya de Camilo Antonini que todo amante de la historia de este deporte debería echarle un vistazo.

Korleone

Cártel de Cali C.F

A finales de los años 70 Colombia se sumerge en una profunda inestabilidad política, social y financiera. Los grandes equipos de fútbol, al igual que el país, entran en crisis.

Dicha crisis provocó la entrada de los cárteles colombianos en el deporte rey,  Gacha en Millonarios, Aribazabaleta en Santa Fe o los hermanos Rodríguez Orijuela en el América de Cali son algunos de los ejemplos. Estos últimos dieron comienzo a una maldición de 13 títulos colombianos y 4 finales de la Copa Libertadores al equipo de la capital del Valle de la Cauca.

donmi11El América de Cali pertenecía a la familia Sangiovanni,  era un club con mucha popularidad ya que era conocido como “el equipo del pueblo”,  pero sufrió una transformación brutal cuando en 1980, Miguel Rodríguez Orijuela, más conocido como “Don Miguel”, paso a ser el máximo accionista de la entidad.

Por si alguien tenía alguna duda de que el club pasaría a estar bajo los hilos del cártel con el mandato de “Don Miguel”, el 1 de diciembre de ese mismo año se disiparon.  Una avioneta sobrevoló el Estadio Pascual Guerrero de Cali, mientras jugaba el América contra Nacional, anunciando la creación del grupo MAS (Muerte a los Secuestradores). Los espectadores pudieron presenciar la caída de miles de panfletos con un comunicado anunciando que 223 capos aportarían 9 millones de dólares y 2000 hombres armados para  “ejecutar tanto a delincuentes comunes como guerrilleros…de no ser localizados los autores directos recaerá la acción sobre sus compañeros de cárcel y sus familiares más cercanos…”.  Cabe recordar que todo esto viene dado por el secuestro de la hermana menor de los Hermanos Ochoa por parte de un grupo guerrillero.

Centrándonos en lo futbolístico, Colombia vivió una época dorada en lo que a fútbol se refiere, con un campeonato plagado de jugadores de altísimo nivel, todos ellos, evidentemente, pagados con el dinero del narcotráfico.

Un claro ejemplo de esta gloriosa época es el América, el cual llego a tener en nómina a más de 150 jugadores, algo absurdo para el futbol colombiano, ya que para que os hagáis una idea, ni siquiera los equipos más poderosos de la época, Real Madrid e Inter de Milán, contaban con más de 50 jugadores a su cargo.

Miguel Rodríguez Orejuela, asumió personalmente todos los asuntos del club, incluidos los problemas con los jugadores, como reflejó la Revista Cambio en las declaraciones de un jugador del América de aquella época, el cual prefirió no dar su nombre, donde decía que: “Con él se pactaba el sueldo, las primas, los premios, y a él acudíamos si había deudas, necesidades…”.

456601_123222_1

Como era de esperar toda esta burbuja estalló, fue el 21 de Octubre de 1983, cuando el ministro de defensa Lara Bonilla ante los medios, nacionales e internacionales, declaró que “los equipos de fútbol profesional en poder de personas vinculadas al narcotráfico son Atlético Nacional, Millonarios, Santa Fe, Deportivo Independiente de Medellín, América y Deportivo Pereira”. Este fue el primer paso por parte del estado en la guerra contra los cárteles colombianos, además de ser la sentencia de muerte del ministro Bonilla, quien sería asesinado el 30 de Abril de 1984.

Todos sabemos lo que supuso la guerra del cártel en Colombia y sus consecuencias. Entre 1987 y 1989 murieron 4 candidatos presidenciales, la cabeza de los policías tenía precio,  asesinatos, bombas…Desgraciadamente el fútbol no se libró de esta ola de violencia.

Tras pitar unas semifinales del campeonato colombiano, el colegiado Álvaro Ortega fue asesinado a sangre fría por “vendido” en las calles de la capital. Ningún árbitro quería pitar al América, Nacional o Millonarios. La situación se volvió insostenible y finalmente se canceló el torneo.

escobar_120120528024742

El fútbol se reactivó en 1990 pero poco había cambiado. El América volvió a ganar el campeonato, con un equipo plagado de jugadores del Santa Fe que su buen amigo Aribazabaleta “prestaba”  a Don Miguel, aunque esto supusiera el desmantelamiento de su equipo. Millonarios tras la muerte de “El Mexicano” no pudo volver a dar guerra.

En 1997, el club fue incluido en la Lista Clinton (una lista negra de empresas o personas vinculadas con dinero proveniente del narcotráfico según Estados Unidos), siendo éste el punto de partida de un infierno administrativo, financiero y posteriormente deportivo del segundo equipo más laureado del fútbol colombiano.

Tras sobrevivir a más de 15 años en la Lista Clinton, actualmente ya no se encuentran en ella, y tras 5 años de exilio del fútbol de élite colombiano han vuelto a la primera división, recuperando así uno de los derbis más interesantes de Latinoamérica y poniendo fin a estas páginas negras de la historia del club.

Korleone

Wimbledon y su Crazy Gang

Cuando escuchamos Wimbledon la primera imagen que nos viene a la cabeza es una pista de tenis de hierba y jugadores vestidos de blanco inmaculado dándole a la raqueta, ¿verdad? En este artículo no quiero hablaros de las habilidades de Fred Perry sobre la hierba, lo que quiero es contar la historia de un equipo de fútbol, relatar las vivencias de la “Crazy Gang”, sobrenombre con el que se conoció al Wimbledon F.C. durante finales de los 80 y principios de los 90.

wimbledom-fc-escudoWimbledon es un suburbio situado en el sudoeste de Londres, perteneciente al municipio de Merton, que a su vez está dentro del denominado como Gran Londres. Merton cuenta en la actualidad con unos 190.000 habitantes y una de las pocas cosas por las que es conocida es por albergar en su distrito de Wimbledom uno de los cuatro Grand Slam de tenis. Pues bien, durante una época, ese pequeño barrio de un municipio del extrarradio londinense fue conocido internacionalmente, además de por su torneo de tenis, por su equipo de futbol. El Wimbledon F.C. permaneció durante unos años en la élite del fútbol inglés, llegando incluso a lograr una FA Cup frente al todopoderoso Liverpool.

 

wimbledonfc1896

 

El Wimbledon F.C. fue fundado en 1889 por un grupo de alumnos del Old Central School de Wimbledon, creando el Wimbledon Old Central Football Club. El equipo fue creciendo rápidamente, convirtiéndose en uno de los clubs amateurs más importantes de Inglaterra. En 1905, tras una votación entre sus socios, se decidió modificar el nombre del equipo, eliminando cualquier referencia al Old Central School, pasando a llamarse Wimbledon Football Club. En 1912 se construyó el estadio de Plough Lane para albergar los partidos de “The Wombles”, siendo ya uno de los referentes del fútbol amateur londinense. Durante los años 30, el Wimbledon ganó en cuatro ocasiones la Liga Isthmian (competición regional que cubre Londres y el sureste de Inglaterra), llegando a ser finalista de la FA Cup amateur. Durante las siguientes décadas, el club tuvo sus altibajos, volviendo a la élite del fútbol amateur en los años 60, logrando títulos de Liga Isthmian de manera consecutiva y una FA Cup amateur en 1963.

 

ploughlaneold

 

Al año siguiente, el club decidió convertirse en un equipo profesional, ingresando en la Southerm Football League (competición que aglutina a equipos semiprofesionales y amateurs del sur, suroeste y de las Midlands de Inglaterra). En su primer año, la escuadra Womble consiguió el subcampeonato. Durante los 70, encadenó tres campeonatos consecutivos, logrando en 1974 eliminar de la FA Cup al Burnley F.C. de primera división y consiguiendo ser así el primer club de las ligas inferiores que eliminaba a un primera en la historia de la competición.

 

Gracias a los éxitos deportivos del equipo y a su estructura, el Wimbledon fue aceptado en 1977 en la Football League (organismo que gestiona las tres divisiones que están por debajo de la actual premier), comenzando a competir en la cuarta división. Durante sus primeras temporadas, el club de la periferia londinense alternó ascensos a tercera con descensos hasta que, en 1986 y tras encadenar tres ascensos casi de manera consecutiva (únicamente estuvieron dos años en segunda división), se plantaron en la élite del fútbol inglés. En aquel equipo del ascenso destacaban su portero y capitán Dave Beasant, los defensas Nigel Winterburn, Denise Wise, Lawrie Sánchez y John Fashanu. En diez años, el  Wimbledon había pasado de ser un debutante en el terreno semiprofesional a disputar la que para muchos es la mejor liga del mundo.

 

entrenamiento

 

Su primera temporada en la cima del futbol inglés fue muy exitosa, terminando la temporada en un meritorio sexto lugar. Hay que destacar que ese año el Wimbledon llegó a ser líder tras encadenar cuatro victorias de manera consecutiva. Al año siguiente, la escuadra Womble, que ya se había ganado el respeto del resto de equipos, fue bautizada por la prensa como “The Crazy Gang”, por el carácter excéntrico de su  plantilla, afición y directiva; eran habituales las bromas en el vestuario en forma de mochilas ardiendo o coches embadurnados de vaselina. Aquel plantel conocido por jugar balones largos y por tener la defensa más dura de primera división, fue completada con la incorporación de  jugadores como Vinnie Jones o el veterano Laurie Cunningham, ex de varios equipos de la Liga española.

celebracion-culos

 

 

El experimento dio su fruto y, además de quedar sextos en la liga, lograron alcanzar la final de la FA Cup contra el todo poderoso Liverpool, que lógicamente partía como favorito. A pesar de la inferioridad técnica y de calidad de los Wombles, el partido terminó con un 1-0 favorable a la Crazy Gang, consiguiendo de esta forma su primer y único título.

 

wimbledon-fc-campeonfacup-1988

 

Al año siguiente, debido a la prohibición de jugar competiciones europeas a los clubs ingleses tras la tragedia de Heysel, el Wimbledon no pudo disputar la Recopa de Europa. Durante aquellos años, el Wimbledon era el máximo exponente del “kick and rush”, o como nosotros lo conocemos “patadón y a correr”, sin elaborar las jugadas, esperando al rival en su campo y aprovechando las jugadas a balón parado. Eran habituales las victorias por 1 a 0. De ellos se dijeron frases como:

 

“El himno del Liverpool es ‘Nunca caminarás sólo’, el del Wimbledon es ‘Nunca volverás a caminar’”.

 

“En este club los únicos hooligans son los jugadores”

 

“Ha sido el típico gol del Wimbledon: triste, miserable, pero muy eficaz”

 

“Nunca dan un balón por perdido ni una pierna por inalcanzable”

 

Durante las siguientes temporadas, el Wimbledon aguantó en la Premier, alternando temporadas de mitad de tabla con otras en las que peleaban por alcanzar una plaza europea, como en la 93-94 cuando quedaron octavos. Destacar que a partir de 1991, debido a que Plough Lane no cumplía con las nuevas normas de seguridad de la Premier League, el equipo tuvo que trasladarse a Selhurst Park, estadio que compartió con el Crystal Palace.

 

En la 99-2000 se acabó el sueño para los Wombles y es que tras catorce temporadas en la élite, el 14 de mayo del 2000, el día del duodécimo aniversario de la consecución de la FA Cup, tras perder ante el Southampton de Matt Le Tissier, perdían la categoría. Al año siguiente, la dirección del Wimbledon comenzó a movilizarse para trasladar el club a Milton Keynes, a 70 millas de la ubicación histórica del club. Como es lógico, la mayoría social del club se opuso a ello, pero el 5 de mayo de 2002 tanto la Liga como la Federación dieron el visto bueno al cambio de ubicación y de nombre del nuevo equipo, pasando a llamarse Milton Keynes Dons F.C. Este club se hizo famoso internacionalmente por haberle endosado un 4-0 al Manchester United en la Copa de la Liga de la temporada 2014-2015.

 

mk-dons-logo

Como era de esperar, los aficionados no se quedaron de brazos cruzados, y no tardaron en refundar otro equipo. De esta forma nacía en 2002 el Association Football Club Wimbledon, comenzando su andadura en regional, pero que actualmente milita en la Football League One, tercera categoría de Inglaterra, que comparte con clubs históricos como Bolton, Millwall o Charlton, y donde además se enfrentará a su máximo rival, el Milton Keynes Dons. El escudo de este nuevo club, como no podía ser de otra forma, es prácticamente idéntico al del equipo original.

aficionados-wimbledom-afc

 

Han pasado catorce años desde su fundación y ya pueden decir con orgullo que están al mismo nivel que el club “traidor” o, como los socios del AFC Wimbledon denominan, “La franquicia”. A día hoy, el AFC Wimbledon está a un punto del play-off de ascenso y siete puntos por encima del Milton Keynes. Por otro lado, el Wimbledon, que actualmente juega sus partidos como local en Kingsmeadow, un pequeño estadio con capacidad para 4.200 espectadores, ha obtenido el permiso del ayuntamiento para la construcción de un estadio de 11.000 espectadores en Plough Lane. Los “Wombles” volverán en breve a su hogar.

 

kingsmeadow

Una historia complicada pero con final feliz, y es que algunas veces los románticos enfermos de este deporte nos llevamos alguna que otra alegría en forma de patada en el culo al fútbol negocio.

Newport ‘til I die! (Parte II)‏

1-primera-foto 

Newport on the Usk, industrial working town, steel works, docks, dark, in the nineteenth century full of wily entrepreneurs and hoary sons of toil, ruffians in rags, women in shawls, businessmen in stove-pipe hats. It’s not that today. Nothing likeReal Newport by Ann Drysdale.

Newport (…) had a tight little firm of around 50-60 lads who were very loyal to each other. If Newport as a team never existed and these lads would have followed Cardiff and were around in 1945, we would have given Adolf Hitler and his troops a run for their money” S Kaged in Diary of the Soul Crew 2.

Hace algún tiempo escribí un artículo sobre la casual firm del Newport County en los años 80, un grupo “pequeño pero con muchos cojones”, tal y como afirman no pocas fuentes. Finalmente fue publicado en el segundo número del magazine Etiqueta Grada y, a pesar de ser un texto bastante largo (5.306 palabras), tengo que decir que los comentarios y críticas fueron bastante positivos, algo de lo que me siento orgulloso.

Poco tiempo después de terminar mi artículo entré en contacto con varios lads del Newport que de hecho vivieron aquella época. No pude añadir sus testimonios a mi primer artículo puesto que éste ya estaba escrito y terminado. Sin embargo, la nueva información y fotos que me proporcionaron bien merecían un segundo artículo sobre el tema – escrito desde un ángulo ligeramente diferente, menos basado en los libros sobre la escena galesa que había leído y más en relatos de primera mano. En otras palabras, un acercamiento más personal.

Lo que sigue a continuación es una compilación de experiencias e ideas relatadas por tres aficionados del Newport County. Sus nombres son Neal Heard (famoso autor de ‘Trainers’ y ‘A Lover’s Guide to Football Shirts’), Tutty (‘top boy’ histórico de Newport) y Andrew (otro ‘old face’ de Newport y fundador original de la Youth Firm). No puedo más que darles las gracias por contarme su historia.

 

* * *

 

Como recordareis aquellos que leísteis el primer artículo de Etiqueta Grada, Newport es una pequeña ciudad a orillas del río Usk, situada a 19 kilómetros al noreste de Cardiff, la capital de Gales. En cierta ocasión fue considerada como la ciudad más violenta en todo Reino Unido, pero esta historia ya os la conté. Para los recién llegados simplemente remarcar que no es de extrañar que estos lads fueran duros de cojones.

Los orígenes de Newport se remontan al siglo XI, cuando los normandos se refirieron a ella por primera vez como Novus Burgus (Ciudad Nueva), pero de hecho el primer asentamiento importante en el río Usk, Caerleon, data del 74 o 75 a.C., años en los que el ejército romano estableció un fuerte mientras hacía la guerra contra las tribus locales. Las ruinas romanas de Caerleon pueden ser visitadas hoy en día en las afueras de Newport y se encuentran ciertamente rodeadas de misterio: cuenta la leyenda que Caerleon podría haber sido la mítica ciudad de Camelot, donde el rey Arturo estableció su corte. La pregunta surge inmediatamente: ¿podrían los casuals del Newport ser vistos como los herederos de los Caballeros de la Tabla Redonda? Quizás. Sólo que en lugar de luchar contra dragones, elfos y otras criaturas mágicas, llevarían a cabo incursiones sorpresa en Cardiff en busca de la Soul Crew.

123456789

Pero comencemos desde el principio. Y lo primero sobre lo que le pregunté a Tutty (para continuar con la metáfora Camelot-Newport Firm, Tutty sería un Sir Lancelot al uso) fue cómo recordaba él los años previos a la escena casual en Somerton Park: “En los tiempos anteriores a los casuals yo era, como muchos de nosotros, un joven skinhead. Recuerdo a los mayores haciendo planes sobre dónde intentarían y estarían antes y después del partido para tender la emboscada al grupo visitante. Así que supongo que en cierta medida había algún tipo de organización. Mi hermano, un skinhead más mayor que yo, me contaba acerca de algunas de las movidas que tenían. Y él resultó ser la primera persona que vi detenida – contra el Swindon Town en casa en 1980”. No pasó mucho tiempo antes de que la nueva estirpe de los llamados dressers desplazara a los skinheads por completo, revolucionando las gradas británicas al vestir un amplio escaparate de colorida ropa de diseño. Tutty de nuevo sobre el nacimiento de la cultura casual en el County: “Recuerdo que un día era skinhead y al día siguiente ya no lo era, fue tan simple como eso. A principios de 1983 iba con botas y tirantes, cuando llegó el verano vestía ropa deportiva y para Navidades mi armario estaba ya a tope. Siempre eran los skinheads quienes saldrían en busca de otros skinheads de equipos contrarios. Y siendo una moda tan impresionante, era distinguible a una milla de distancia. Entonces comenzamos a ver algunos cortes de pelo y colores llamativos siendo usados entre los skinheads en varios partidos en casa y fuera. Sobre todo en New Street Station. Fue casi como si instantáneamente absorbiésemos todo aquello de una forma individual porque lo siguiente que supe al próximo partido fue que nuestras botas y tirantes habían sido reemplazadas por zapatillas y camisetas deportivas, ¡y llevábamos pelo! Mi deseo por la nueva moda se convirtió en una obsesión, gastaba todo mi sueldo en ropa. Esa obsesión se extendió con bastante rapidez por las gradas del County, incluso en aquellos que no fueron skins”.

En este punto, Andrew retoma la historia: “Mis primeros recuerdos de la moda de entonces son lads vistiendo ropa deportiva de marcas tales como Fila, Kappa y Sergio Tacchini, después cambiaron a Burberry, Aquascutum y pantalones Farah y pantalones de pana Lois, sin olvidarme del calzado: Adidas, Diadora y Puma. Todo el mundo también comenzó a vestir marcas de golf tales como Pringle y Lyle & Scott. Entonces se empezó a evolucionar hacia marcas italianas y francesas como Best Company, Chipie, C17, Classic Nouveau, Ciao y Chevignon. El resto es historia”.

Neal Heard va más allá en su respuesta y comparte con nosotros una profunda reflexión sobre la efervescente fashion scene en aquella época, situando a Newport al frente de distintas tendencias revolucionarias: “Es interesante que hayas elegido la escena de Newport en los años 80. Para mí, Newport, ahora conocida como una ciudad oscura, dura y descuidada,  fue LA ciudad de Gales allá por los ochenta. La ciudad fue siempre una ciudad dura y de clase obrera, con enormes acerías y florecientes y agitados puertos. Pero por varias razones, Newport destacó de forma bastante sorprendente en lo referente a la moda.

La ciudad contaba con una próspera y respetada escuela de arte justo en el centro de la ciudad, y creo firmemente que esto tuvo una importante influencia en la escena de la moda en la ciudad.

La ciudad también atrajo al público punk y “alternativo” de los Gwent Valleys, quienes siempre tuvieron una influencia en la moda muy contestataria y anárquica. Así, Newport tuvo muchas y variadas escenas de moda, donde todas se alimentaban e influenciaban entre ellas, ninguna escena se tornó demasiado aburrida o descuidada y todas colaboraron a que las demás creciesen.

Mucha gente de Newport triunfó en la escena de moda de Londres, como Steve Strange de Blackwood, frecuentemente visto en Newport, que acabó creando el Blitz club. Fraser Moss fundó la marca de ropa You Must Create (YMC). Simon Spitteri es responsable de compra de ropa masculina para la enorme e influyente compañía online de moda Mr. Porter. Fraser Trewick fundó Hawksmill Denim Co; y la lista va más allá, con estilistas, encargados de compras y diseñadores, todos procedentes de la ciudad y que acabaron teniendo éxito. Este humilde entrevistado fue el creador de ‘Trainers’, y ahora trabajo para Le Coq Spotif desarrollando mi propia colección para esta mítica marca.

Yo era un wannabe futbolero por aquel entonces, pero siempre me pareció más interesante la mezcla y fusión de las distintas corrientes. Por ello, aunque me encantaba mucha de la ropa casual, especialmente la temprana “época de apropiación de marcas de abuelo”, me gustaba modificar y combinar mi look, así que no se me podía etiquetar como un dresser uniformado. Pienso en Newport como una ciudad que tomó y adoptó este enfoque. De ahí que los dressers del County tuviesen mucho nivel, demostrándolo en las gradas de forma tan elegante como brutal. Muchos de los primeros casuals tenían un pasado como mods, skins o punks, así que el look al final distaba mucho de ser un cliché. Newport llegó a ser conocida como la Nueva Seattle, apodo que le puso la revista NME, y este espíritu independiente, respecto a la ropa, existía en todas las escenas de moda de la ciudad, incluyendo por supuesto a los movimientos del NCFC B-Team y de la Youth Firm”.

1011121314

Nos quedamos ahora con dos nombres: B-Team y Youth Firm. B-Team era básicamente el término utilizado por la gente mayor como Tutty para referirse a la firm y, aunque tenían hechas algunas tarjetas donde aparecía el nombre B-Team y solían cantar a voces todo el rato la canción de la intro del Equipo A para echarse unas risas, se trataba más de un nombre que utilizaban entre ellos, y no tanto el nombre del grupo, realmente nunca lo aireaban por ahí. Los casuals del Newport no se preocupaban demasiado por los nombres.

Por otro lado, la facción más joven de la firm del Newport, conocida como la Youth Firm, fue fundada en 1986 por Andrew y algunos otros chavales. Ya por entonces había muchos lads mayores involucrados dado que los dressers y los skins antes que ellos llevaban haciendo de las suyas desde hacía bastante tiempo. La Youth Firm fue creada por chicos de entre 14 y 18 años y pronto se convirtió en un pequeño pero feroz grupo que buscaba sus propias movidas. Cardiff fue siempre su elección predilecta para sembrar el caos, continuando la tradición de hacer visitas a la Soul Crew en días que no había partido y atacando sus pubs. En ocasiones, los partidos de rugby que se jugaban en la capital proporcionaban a estos lads la excusa perfecta para buscar bronca, tal y como Tutty recuerda: “Algunos de los chavales solían ir a The Arms Park èn Cardiff bien a buscar movida al Friendship Pub o a un par de internacionales, y la encontraban, pero tampoco era una cosa que sucediese todos los días y desde luego no era para mí. Dicho esto, lo que sí hacíamos era juntar una buena crew los sábados en verano, cuando no había fútbol, para ir a buscarla”. Pero la gente de Cardiff no eran los únicos enemigos con los que se cruzaban en Gales; a lo largo de los años Newport tuvo varias peleas con Swansea y Wrexham. Andrew de la Youth Firm recuerda uno de sus primeros partidos contra el Wrexham: “Yo tenía solo 13 años y jugábamos contra el Wrexham en casa un martes por la noche, ellos salieron del tren y fueron andando por el puente de Newport. Nosotros aparecimos detrás de ellos, éramos como unos 50 y del Wrexham había más o menos el mismo número. Hubo pelea durante unos 10 minutos, hasta que empezaron a aparecer más de los nuestros y los del Wrexham dieron la vuelta y corrieron. Siempre recordaré cuando un tipo del Wrexham que llevaba una ski jacket Kappa se cayó, entonces uno de los mayores sacó un cúter, le rajó el frontal de la chaqueta y le dejó una tarjeta de visita dentro. Acabas de conocer al NCFC B-Team. El empleo de tarjetas de visita fue un elemento muy común entre la mayoría de los grupos allá por los años ochenta”.

Podéis leer acerca de ésta y otras refriegas contadas en primera persona por lads del Newport y también algunos de sus enemigos, en el libro ‘The Trouble With Taffies: Welsh Hooligan Gangs’ de Jeff Marsh, el cual recomiendo a todo aquel al que le interese la escena galesa. Curiosamente, Tutty es mencionado en el libro: “La otra figura principal en Newport era Tutty. Siempre paraba en el Lazers los fines de semana y siempre vestía toda la ropa que estaba de moda en la época. Se podría decir que era el tipo mejor vestido entre los chavales del County, de lo que puedo recordar. Él y su hermano siempre estaban en problemas con la policía” Ni que decir tiene que debía preguntarle pues por sus influencias a la hora de vestir y por su look favorito durante aquellos años: “Habiendo formado parte de una moda tan cambiante y echando la vista atrás, mi look favorito era con diferencia el de la  ropa deportiva. Sencillamente me encantaba.

A la pregunta de si Newport tomó influencias de otras firms más grandes es realmente difícil responder. Si hago caso a buena parte de los libros que he leído, nadie reconoce haber sido influido por nadie jajaja. En lo que a mí respecta, fichaba lo que llevaba alguien y si me gustaba, entonces podrías decir que esa persona, a la que quizá nunca llegaría a conocer, me proporcionaba la idea. Así que personalmente cogía la idea de alguien y la tomaba para mí mismo. Y eso funcionaba también para buena parte de la firm. A nadie del núcleo duro le gustaba vestir las mismas prendas. Y con la ingente variedad existente, si estabas preparado para viajar a otras ciudades, tal y como yo hacía, era fácil no acabar todos vestidos iguales”.

151617181920212223

En algún momento a finales de la década el acid house y la cultura rave se extendieron por toda Gran Bretaña, lo cual significó que un enorme número de futboleros acabaron metidos en la música de baile y el consumo de MDMA. Este hecho, junto con la Tragedia de Hillsborough, tuvo un enorme impacto en el número de peleas que tendrían lugar en los estadios británicos durante los años siguientes. Newport, como ya expliqué en su día, no fue la excepción, con el agravante de que el equipo bajó varias categorías y finalmente desapareció debido a problemas económicos (finalmente fue refundado en las categorías más bajas del fútbol británico y se vio forzado a jugar como local en Inglaterra). O como Andrew me contó: “Sí, estás en lo cierto. Muchos de los muchachos empezaron a irse de raves y a tomar éxtasis, lo más sorprendente es que ahora te encontrabas bailando en fiestas al aire libre junto a lads enemigos con los que apenas unos años antes te habías estado dando de hostias. No sería hasta finales de los 90, cuando la escena rave empezó a morir, que los lads volvieron de nuevo al fútbol”. Tutty también interviene: “Hacia finales del año 1989 empecé a ir a raves y me enganchó completamente. Dejé de ir al fútbol y todo se reducía a ver qué rave o club visitaría esa noche. Y así me tiré varios años. Hasta que tuve que parar y volver de nuevo al mundo real. Supongo que así es la vida J”

No me gustaría terminar sin mencionar a los Disorderly Young Casuals (DYC), que son quienes actualmente portan la llama del hooliganismo y la cultura casual en Newport. A este respecto, cedo las últimas palabras de este artículo a Andrew: “Sí, son principalmente los DYC quienes están involucrados estos días. Pero los lads todavía siguen asistiendo a las grandes citas, como los partidos contra Portsmouth y Bristol Rovers. La mayoría de DYC tienen sanciones provisionales y están esperando juicio por una bronca que tuvieron con Leyton Orient al principio de esta temporada [se refiere a la temporada 2015-2016]. En Newport ahora mismo los incidentes son escasos y no se dan habitualmente. La verdad es que los DYC son un grupo con un par de huevos y, con el tiempo, están viendo crecer sus números. Muchos de ellos son hijos de los viejos lads de los ochenta”.

Álex

242526

Newport ‘til I die! (Parte II)‏. English version

1-primera-foto

Newport on the Usk, industrial working town, steel works, docks, dark, in the nineteenth century full of wily entrepreneurs and hoary sons of toil, ruffians in rags, women in shawls, businessmen in stove-pipe hats. It’s not that today. Nothing likeReal Newport by Ann Drysdale

Newport (…) had a tight little firm of around 50-60 lads who were very loyal to each other. If Newport as a team never existed and these lads would have followed Cardiff and were around in 1945, we would have given Adolf Hitler and his troops a run for their money” S Kaged in Diary of the Soul Crew 2

Some time ago I wrote an article on Newport County’s casual firm back in the 80’s, a “small but game as fuck” crew, according to many sources. It was originally published in the second issue of Etiqueta Grada magazine and, despite being quite lengthy (5,306 words) I have to say the feedback was rather positive, something I’m very proud of.

Shortly after finishing the piece I got in touch with a few Newport lads who happened to live that era. Having been written already, I couldn’t include their testimonies in my first article. However, the information and pics provided very well deserved a second article on the matter –one written from a slightly different angle, less dependent on the books about the Welsh scene that I had read in the past and more based on first-hand accounts. In other words, a more personal approach.

What follows is a collection of experiences and thoughts given by three Newport County fans. Their names are Neal Heard (well-known author of ‘Trainers’ and ‘A Lover’s Guide to Football Shirts’), Tutty (Newport’s widely-respected ‘top boy’) and Andrew (another Newport ‘old face’ and original founder of the Youth Firm). I can only thank them for telling me their story.

 

* * *

 

As anyone who read the first article from Etiqueta Grada will remember, Newport is a small town on the banks of the river Usk, located 19 km northeast of Cardiff, Wales’ capital. It was once voted the most violent town in the UK too, but this story was already told. For the newcomers let’s just point out that it’s no surprise that these lads were tough as fuck.

The origins of Newport go back to the eleventh century, when the Normans first referred to it as Novus Burgus (New Town), but in fact the first settlement of significance on the Usk, Caerleon, dates back to the AD 74 or 75, a period in which the Roman troops established a fortress while fighting the local tribes. Roman remains at Caerleon can be visited today on the outskirts of Newport and it’s a place enveloped in mystery: legend has it that Caerleon might have been the mythical city of Camelot, where King Arthur hold his court. The question arises immediately: could Newport casuals be seen as the heirs of the Knights of the Round Table? Maybe. Only instead of fighting dragons, goblins and other magical creatures, they’d carry out raiding parties in Cardiff in search of the Soul Crew.

123456789

But let’s start from the beginning. And the very first thing I asked Tutty about (to continue with the Camelot-Newport Firm metaphor, Tutty could be just like Sir Lancelot) was how he remembered the pre-casual years at Somerton Park: “In the pre-casual days I was, like a number of us, a Skinhead and young. I remember the older boys making plans on where they’d try and be before and after the game as to ambush the away. So I guess in some kind of way there were some kind of organisation. My brother, who was a Skinhead older than me, would tell me some of the offs they would have. And he just happened to be the first person I ever saw get arrested – Swindon Town home 1980”. It didn’t take long before the new breed of so-called dressers displaced the skinheads completely, storming the British terraces while sporting a wide array of colourful designer clothing. Tutty again on the rise of casual culture at County: “I remember one day I was a skinhead, the next day I wasn’t, it was as simple as that. The beginning of 1983 I was in boots and braces, Summer I was in sportswear, Christmas my wardrobe was full. It was always the skinheads who would seek out other skinheads in the opposing teams. And being such an awesome fashion, it stood out a mile off. Then we’d notice a few haircuts and bright colours being worn in amongst the skinheads at some of the home and away games. Especially at New Street station. It was almost as if we instantly absorbed it all on an individual basis because the next thing you knew at the next game our boots and braces were replaced with trainers and sports t-shirts,  with hair! My hunger for the new fashion became obsessive, I’d spend all my wages on it. It spread quite rapidly over the County even with those who weren’t Skins”.

At this point, Andrew takes up the tale: “My first memories of the fashion was lads wearing the ian sports brands such as Fila, Kappa and Sergio Tacchini, then it moved on to Burberry, Aquascutum and Farah trousers and Lois cords and not forgetting the footwear: Adidas, Diadora and Puma. Everyone also started wearing golf brands such as Pringle and Lyle and Scott. It then started to move towards the Italian and French labels such as Best Company, Chipie, C17, Classic Nouveau, Ciao and Chevignon. The rest is history”.

Neal Heard goes beyond the question and shares a deep insight into the city’s effervescent fashion scene back in the day, placing Newport at the forefront of different revolutionary tendencies: “It’s interesting that you have picked up on Newport as a scene from back in the 80’s. To me, Newport, now known as a uber rough and scruffy city was THE city of Wales back in the 1980’s. The town was always a rough and ready workers town, with a huge steelworks and thriving and busy docks. But for various reasons, Newport definitely punched above its weight fashion wise.

The city boasted a thriving and respected Art college bang in the centre of town, and it’s my firm belief that this had a large and important influence on the cities fashion scene.
The city also attracted the ‘alternative’ and punk crowd from the Gwent Valleys who always had a seditionary and anarchic influence on fashion. So Newport had many and varied fashion scenes, all kinda cross fertilizing each other and none of the scenes became too mundane or lazy and all helped the other to grow.

Many people from Newport went on to do very well in the London Fashion scene, Steve Strange of Blackwood often seen in Newport went on to form the Blitz club. Fraser Moss, founded the fashion label You Must Create (YMC). Simon Spitteri is menswear buyer for huge and influential clothing site, Mr Porter. Com. Fraser Trewick founded Hakwsmill Denim Co and the list goes on and on, with stylists, buyers, designers all hailing from the town going on to over achieve. Your humble respondent, went on to author ‘Trainers’ and now works for Le Coq Sportif developing my own range for the grand old brand.
I was a wannabee footy boy back then, but for me I always found the crossover between fashions more interesting. So although I loved lots of the Casual clobber, especially the early ‘Granddad label appropriation stage’ I liked to tweak it so I wasn’t just an off the peg dresser, and I think Newport as a town took and embraced this approach.
Hence the County Firm, were top dressers and over performed on the terraces in both dressing and more brutal angles. Lots of the early adopters to the scene came from Punk, Mod or Skin backgrounds, so the look wasn’t so clichéd.
Newport went on to be the scene dubbed, the New Seattle by the NME, and this independent spirit existed clothing wise in all the fashion scenes, including the NCFC B-Team and Youth Firm movements
”.

1011121314

So now we are left with two names: B-Team and Youth Firm. B-Team was basically the term used by older lads like Tutty to refer to the mob, and even though they got a few cards done with the B-Team on them and used to sing the ‘A-Team’ soundtrack quite loud all the time for a laugh, it was more of a crew name and they never really put it out there. Newport casuals didn’t bother too much with names.

On the other hand, the younger element of Newport’s firm, known as the Youth Firm, was formed in 1986 by Andrew and some others. There were many older lads involved at the time as dressers and the skins before them had been creating mischief for quite a while. The Youth Firm was made up of boys between 14-18 and soon became a vicious little crew that had their own offs. Cardiff being always the preferred choice for mayhem, they continued the tradition of paying the Soul Crew visits on non-match days and attacking their pubs. Sometimes rugby games played at the capital city provided the perfect excuse for these lads to look for trouble, as Tutty recalls: “Some of the guys would go to The Arms Park either with the notorious Friendship Pub or to a couple of internationals for an off, and had it, but it wasn’t a regular diary appointment and not one of mine. Having said that, we would round up a crew to pay a Saturday afternoon summer visit out of football season for an off”.  But Cardiff weren’t the only enemies they would encounter in Wales; over the years Newport had several offs with both Swansea and Wrexham. Andrew from the Youth Firm remembers one of his first games against Wrexham: “I was only 13 and we played Wrexham at home on a Tuesday night, they came off the train and were walking over Newport bridge. We came up behind them about 50 of us and about the same amount of Wrexham. It was going off for about 10 minutes, then more and more Newport started to turn up and Wrexham turned and run. I always remember one Wrexham lad in a Kappa ski jacket fell, and one of the older lads pulled out a Stanley blade and slashed the front of his jacket and put a calling card inside. You have just met the NCFC B-Team. Calling cards were commonly used by most mobs back in the 80’s.”

You can read about some other scuffles as told by Newport lads and their enemies alike in the book ‘The Trouble With Taffies: Welsh Hooligan Gangs’ by Jeff Marsh, which I highly recommend to anyone with an interest in the Welsh scene. Funnily enough, Tutty is mentioned in the book: “The other main face at Newport was Tutty. He always got up Lazers on the weekends and he always wore all the trendy gear that they wore at the time. You could say he was the top dresser out of all the County boys from what I can remember. He and his brother were always in trouble with the Old Bill”. Needless to say I had to ask him about his influences in terms of clobber and his favourite look over the years: “Being part of the changing fashion and looking back, my favourite by far was the sports wear era,  I loved it.

To ask if Newport were influenced by bigger firms is a hard question to answer. From a majority of books I’ve read it seems no-one has been influenced by anyone lol. Upon my changeover, I clocked someone and liked what they had on, then you could say that person, who I’ll probably never know, gave me an idea. So personally I would’ve been given an idea then took it on board myself.

That’s goes for a number of Newport back then. None of the main boys liked owning the same items. And with such a variety on offer if you were prepared to travel to other places, as I did, it was quite easy not to”.

151617181920212223

At some point at the end of the decade acid house and rave culture spread across the whole of Britain, which meant that a lot of footie boys got into MDMA and dance music big time. This factor, along with Hillsborough, had a huge impact on the number of fights that would take place at the British football stadia in the years to come. Newport, as I already wrote in the first article, wasn’t an exception. On the contrary, with the aggravating circumstance that the team was relegated and later demised due to financial issues (it was eventually re-founded at the very bottom of the British football leagues and forced to play home in England). Or as Andrew puts it:Yes you are on the right track, a lot of the boys started raving and dropping E, the mad thing was you would be dancing in raves with lads you were fighting against a few years earlier. It was only in the late 90’s that the lads started to come back together at football when the rave scene started to die. Tutty jumps in: “The end of 1989 I personally took the turn into raves and was hooked. I stopped going to the football and was deciding which rave/club to go to next. This consumed my forthcoming years. I then had to stop and get back into the real world. Such is life :)”

I wouldn’t like to finish this piece without mentioning the Disorderly Young Casuals (DYC), the ones who carry the flame for both casual and hooligan at Newport nowadays. In this regard, I shall leave the last words of this article to Andrew: “Yes, it is mainly the DYC that get involved these days. But the lads do still come out for the big games such as Portsmouth and Bristol Rovers. Most of the DYC are on temporary banning orders and awaiting trial for a row they had with Leyton Orient earlier this season [2015-2016 season]. Trouble at Newport is now few and a far between. Fair play to the DYC they are a game bunch, with their numbers growing all the time. Most of them are sons of old lads from the 80’s”.

Álex

242526