Subida a Izaga

Aprovechando el puente y el buen tiempo, dos colegas y servidor decidimos realizar una ascensión sencilla pero que nos llevase algo de tiempo. No era la ruta que habíamos pensado en un inicio, la cual era más complicada y dura, pero debido al riesgo de hielo y el peligro que ello nos podría entrañar, decidimos cambiar de objetivo. Nos decantamos por realizar la ascensión a Izaga en el Valle de Izagondoa  desde Zuazu, una ruta de ida y vuelta de 12,5 km y cerca de 730 metros de desnivel hasta lograr el ascenso a la cima situada a 1356 metros de altitud.

Quedada mañanera a primera hora y tras comprar pan para el almuerzo (cosa innegociable) emprendimos el viaje en coche hasta Zuazu que queda a unos 30 min en coche de la capital Navarra. La ruta tiene dos alternativas, por sendero o por pista, siendo esta última más sencilla pero también más larga en distancia. Como no teníamos prisa y para las articulaciones era mejor la pista, nos decantamos por esta. La subida es muy cómoda y al principio no hay gran vegetación pero a medida que se va ascendiendo también se va encontrando más arbolado, al tiempo que empiezas a divisar los cortados y los picos de la peña. También se divisa en la cumbre una gran ermita gótica llamada “La ermita de San Miguel”, una de las más antiguas que se pueden encontrar en territorio Navarro, y que está dedicada al mismo patrón que la de Aralar, lo que le da otro punto de interés a la subida.

Sobre los 1000 metros de altitud nos encontramos con una gran terraza natural, sin duda el avance de que estamos aproximándonos a la cima. Desde aquí, podemos divisar la cuenca de Iruña y Aoiz a un lado,  los Pirineos al otro y en los cortados una gran cantidad de buitres sobrevolando la zona. Llegamos a la ermita y desde aquí emprendemos la subida a la cima que tiene un gran desnivel en su tramo final pero es cómoda de coronar. Y la verdad, solo por las vistas de los Pirineos, la cuenca de Aoiz, Iruña y la higa de Monreal, merece la pena las 2 horas de subida y la hora y media de bajada.

Txorimalo

Estrella Galicia “La Pelirroja”

Por primera vez en la historia de la cervecera coruñesa Estrella Galicia hacen una cerveza colaborativa, en este caso para hacer una Galician irish Red con la gente de Carlow Brewing Company (O´Hara´s). Una cerveza con estilo irlandés y acento gallego llamada La Pelirroja. La primera cerveza de Hijos de Rivera de alta fermentación es una edición especial de 10.000 litros.

Durante la maceración se cuidan al máximo los aportes sensoriales que se buscan con la utilización del blend de cuatro tipologías de malta. En la etapa de ebullición del mosto se adicionan las tres variedades de lúpulo cultivado en Galicia (Nugget, Sladek y Admiral). Cuando a la cerveza verde le restan 4 días de guarda se realiza un dry hoping con el lúpulo Provoak. Tras 24 días, La Pelirroja está lista para envasar.

Materias primas: Agua de Galicia, Malta Pale Ale, Malta Caraned, Malta Carahell, Malta de trigo torrefactado, Lúpulo de la variedad Nugget (Galicia), Lúpulo de la variedad Sladek (Galicia), Lúpulo de la variedad Admiral (Galicia), Lúpulo de la variedad Provoak y Levadura SafAle S-04 de Fermentis.

Una cerveza con 13 grados plato, 27 ibu de amargor, 50 ebc de color y 5% vol.

Disponible ya en su página web.

Mad Dog Gravesen

El danés Thomas Gravesen acaba de publicar su biografía y seguro que dará que hablar. Sus actuaciones sobre el verde son  recordadas por su alta testosterona en cada acción y sus ganas de ganar cada duelo. No era el jugador más técnico pero si es uno de lo más recordados en los equipos por los que pasó en su extensa carrera,  ya que muchas veces era la extensión del aficionado, el que cuando había que defender el escudo de la camiseta lo hacía sin miramientos y sin pensar en las consecuencias de ir al límite y dejarlo todo en el campo, y fuera de el. Y eso es lo que nos cuenta el apodado “ogro” en su biografía.

Debutó como jugador en el equipo de su ciudad natal el humilde Velje en 1995, y tras dos buenas temporadas fichó por el Hamburgo en el que  cuajó grandes actuaciones que le sirvieron para dar el paso más importante de su carrera, fichar por el Everton.

En Inglaterra se convirtió en un “box to box” de manual llegando de área a área y abarcando casi la totalidad del terreno de juego con una siempre muy valorada alta intensidad. Gravesen moría en el campo durante los 90 minutos y por los suyos mataba. Y eso siempre es de buen gusto para el aficionado en general. Tal fue el protagonismo que copaba en los partidos que el por aquel entonces el director deportivo del Real Madrid, Arrigo Sacchi, decidió acometer su fichaje para el conjunto blanco a cambio de 3,5 millones de euros.

Llegó para cubrir las espaldas de los galácticos y así estos solo tuvieran que preocuparse de correr hacia adelante. Su fuerte carácter y peculiar manera de entender el fútbol fueron protagonistas en muchas tertulias deportivas,  pese a que paso más tiempo lesionado que jugando, ya que al ser naturista, Gravesen no tomaba medicamentos por lo que sus lesiones siempre eran de más lenta recuperación que las de sus compañeros.

Durante la pretemporada de la temporada 2006-2007 el “ogro” volvió a sacar la intensidad y su locura a paseo, el problema es que la sacó contra su compañero de equipo Robinho al que pegó un par de puñetazos. Este hecho hizo que el club blanco tomase medidas y lo mandase al Celtic de Glasgow,  que durante el invierno de esa misma temporada lo cedería al Everton.

En 2009 se retiró del fútbol tras estar varios meses sin equipo y pese a tener tan solo 32 años. Lejos de parecer una noticia negativa, Thomas invirtió en muchos negocios que le reportarían múltiples ganancias. Se dice que amasó alrededor de 100 millones gracias a estas inversiones, gracias a los cuales se fue a vivir a Las Vegas…en donde perdió 61 millones en una noche de póker.

Ahora en su biografía “Mad Dog Gravesen”, escrita por Chris Sweeney nos cuenta muchísimas locas anécdotas del jugador danés, como el día en que le arrancó un diente a Ronaldo de un golpe cuando se picó con él durante un entrenamiento. Thomas lo zarandeó y al levantarlo del suelo, le rompió el diente.

En la biografía nos deja muchísimos detalles de su forma de ser: “Necesito saber que el despertador suena a la mañana, de lo contrario nunca me iré a la cama. Anteriormente, tenía un período de tres a cuatro meses en los que no trabajaba. Solo dormía por la mañana y no podía dormir por la noche. Cambié completamente la noche por el día y pude notar claramente que mi juego estaba empeorando y mi condición empeoró”. Es por eso que el danés, al principio de su carrera, compaginaba el fútbol con un trabajo como vendedor de piezas para automóviles tal y como relata en el libro.

También nos cuenta como estando en el Everton, tuvo una pelea de fuegos artificiales con Wayne Rooney, también jugador de carácter duro. Relata cómo acabaron lanzándose cohetes a una distancia de poco más de cincuenta metros. David Moyes era el entrenador por aquella época y lo describe así: “Fue en un viejo gimnasio, de aproximadamente 60 yardas de largo. Thomas y Wayne, estaban disparando fuegos artificiales el uno al otro. Tenían grandes cohetes llenos de pólvora, sostenían un extremo y se disparaban el uno al otro”.

Aparte de locas anécdotas sobre su vida deportiva, también hay espacio para su vida más personal, recordando que estuvo emparejado con la actriz porno Kira Eggers.

Todo un personaje que bien merecía tener su propia autobiografía.

Txorimalo

Ruta: Fervenza do Toxa y Monasterio de Carboeiro

Este sábado pasado por la mañana poníamos rumbo hacia a Comarca do Deza para hacer la ruta que comprende dos maravillas de nuestra hermosa tierra, A Fervenza do Toxa y el Monasterio de Carboeiro.

Dejamos el coche en la parte alta de la cascada y empezamos la ruta por el bosque pasando agachados por una pequeña cueva por donde pasaba el agua. Pasamos por unas aldeas hasta llegar a una carretera que nos llevaría hasta el Monasterio. Obra arquitectónica del románico de transición a un gótico serodio, constituye uno de los monumentos más característicos del arte medieval gallego, influenciado por las manifestaciones artísticas compostelanas, en concreto por el estilo que el Maestro Mateo desarrolló en la catedral de Santiago.

El monasterio una parte en ruinas y otra restaurada se puede visitar por 1,5 euros, pero nosotros decidimos echar un vistazo por fuera y seguir andando. Bajamos por unos senderos que nos llevarían hasta el Área recreativa de A Carixa, donde hay un montón de mesas y parrillas, donde paramos a comer. Además de esto hay un parque infantil, un chiringuito y dos piscinas que en esta temporada están vacías. Todo esto a orillas de la playa fluvial bañada por las aguas del río Deza.

Continuamos la caminata y cruzamos el pueblo de Vila de Cruces que nos llevaría hasta el bosque y donde empezaríamos a subir hasta llegar a fervenza, dejando numerosas pozas a nuestro paso,  que con el día que hacia apetecía darse un chapuzón.

Al poco llegábamos a Fervenza do Toxa, la cascada más alta de Galicia y un espectáculo natural que mereció la pena dejar para el final de nuestra ruta de poco más de 12 km. En estas 3h de duración, la única pega son los tramos que tuvimos que hacer por asfalto, pero aun así es muy recomendable.

Para terminar parada en el barrio para tomar un par de Punk IPA para recuperar fuerzas.

Moscow por Boogie

Vladimir Milivojevich conocido como Boogie nació en 1969 en Belgrado, capital de Serbia y en aquella época parte de Yugoslavia. Actualmente reside en Brooklyn. Sus amigos empezaron a llamarle Boogie por el aterrador Bogeyman (aquí diríamos que es el equivalente al coco) de tantos cuentos de miedo.

Hoy en día es uno de los fotógrafos más conocidos y cotizados del mundo, es muy habitual verlo en campañas de publicidad de Nike y Puma entre otras marcas. Ha viajado por medio mundo y fotografiado los barrios más peligrosos del mundo. Desde Kingston a Sao Paulo pasando por Estambul o Moscú. Pandilleros, ultras, skinheads, traficantes, yonkis, prostitutas, mendigos…

Su primer libro fotográfico fue en 2006 llamado It´s all good, sobre el otro lado de Nueva York donde las armas y las drogas son el pan de cada día en los barrios de Brooklyn y Queens. Le seguirían Sao Paulo, Boogie, Istambul, Belgrade belongs to me, A Wah do dem y el que he adquirido estos días Moscow.

Moscow tiene 128 paginas y tapa dura, sus fotografías representan lo que es la ciudad moscovita, o una parte de ella, ya que tiene unos 12 millones de habitantes.  Fotos de un paisaje brutal, el día a día en una dura ciudad. Una ciudad de hooligans, ​​tatuajes, pandillas, boxeo, ruinas, edificios…

“La primera vez que visité Moscú, sentí que había encontrado a mi tribu. Una tribu grande, poderosa y pérdida. Nosotros los serbios siempre considerábamos a los rusos como nuestros hermanos cristianos ortodoxos, nuestros amigos y protectores históricos.

Cuando los conoces, los rusos son muy fríos y reservados. Pero cuando te conocen, te darán todo. Los rusos son muy fuertes: caminando por Moscú, ¡ves a gente de 50, 60, 70 años de edad que podrían arrancarte la cabeza!

Cuando estoy en una ciudad extranjera, disparo como un loco. Camino y tiro 15 horas al día. Moscú es enorme; Es muy difícil cubrirlo fotográficamente. Es difícil hacerle justicia. Creo que, con este libro, solo arañé la superficie”.

Mar del Plata cervecera

Siempre se dice que todo tiempo pasado fue mejor, pues yo vengo a romper ese dicho ya que este no es el caso de Mar del Plata. La “ciudad feliz”, la perla del Atlántico de Argentina, la que elije todo argentino para pasar sus vacaciones y gastar sus ahorros de todo el año. Cuna de grandes deportistas como Guillermo Vilas, Mono Burgos, Juan Esnaider, sede del mundial 78, anfitriona de grandes bandas como Queen y The Police. La ciudad con la tasa más alta de desocupación y suicidios, la ciudad que se paraliza con el derby de basket (Quilmes y Peñarol). Capital nacional del surf, capital nacional del sweater y desde hace unos años capital nacional de la cerveza artesana.

Mar, playas, sierras, joyas arquitectónicas, excelente gastronomía y ahora debemos sumarle el boom de la cerveza que se apoderó de la ciudad y llegó para quedarse.

Lo que se está viviendo hoy es un sueño para los que amamos esta hermosa bebida de burbujas, muy europeo, bares por todos lados abiertos desde tempranas horas (10 am es lo permitido),no es que uno sea un borracho pero en estas épocas veraniegas en el hemisferio sur a veces es placentero desayunar una doble IPA.

Oasis,The Verve,The Smiths son algunas de las bandas sonoras de esos momentos, mientras se pasa el rato con colegas, amigos, compañeros de trabajo o con alguna señorita. Cumpleaños, casamientos, despedidas de solteros, la cerveza es testigo de las cosas lindas de la vida (nota de color, yo le pedí casarse a mi novia en un cervecería de más de 40 canillas).

Para arrancar a hablar de las cervezas marplatenses debemos referirnos a la cervecería ANTARES.

Antares es la cervecería más antigua de la ciudad, en el 2018 cumplió sus primeros jóvenes 20 años. Fueron los que nos enseñaron y educaron a beber, antes creíamos que solo existían tres gustos, rubia, negra y roja. Pero ellos nos abrieron y modificaron el paladar cervecero con lo que hoy somos una ciudad exigente a la hora de beber.

Ipa, Apa, añejadas en barricas, con whisky, con miel, con dulce de leche, estos son algunos de los gustos que se hacen e hicieron. Hoy cuentan con cinco locales en la ciudad y decenas más a lo largo y ancho del país, ya es una marca registrada de la ciudad, uno no puede venir a Mar del Plata sin haber ido a la Cervecería Antares. Por cierto cuentan con un tour por la fábrica donde explican todo el proceso de fabricación, después uno se puede quedar bebiendo en el hermoso bar de la fábrica.

La comida es bastante básica, pizzas, tapeo y algún que otro pescado, pero lo que más suele salir son las “papas Antares” (o papas irlandesas), cubiertas con una rica salsa de queso con verdeo y panceta.

Otra de las cervecerías de la ciudad es CHEVERRY.

Una vieja receta de la abuela hizo que a estos hermanos les picara la curiosidad de cocinar cerveza casera. Excelente cerveza, de las mejores del país, excelente la comida y ambiente. Sus locales tienen la particularidad de tener forma de barril y mesas largas compartidas.

Otro punto a favor es la utilización de las famosas pintas inglesas (nonix), que para mí al ser narigón es una ventaja ya que al tener el vaso una boca grande me entra toda la cara para poder beber más cómodo.

La empresa está en constante crecimiento, se están abriendo cada vez más locales en todo el país y hace poco, al igual que Antares, abrieron el bar de la fábrica donde se pueden degustar sabores que no están a la venta en ningún local salvo ahí.

Stefan Edberg

Furna Atlántica

Situado en el principio o en el final según se mire, de la conocida Costa da Morte encontramos una pequeña y preciosa villa marinera llamada Caión. Dicha villa del ayuntamiento de A Laracha situada a unos 22km de A Coruña fue un importante puerto ballenero en el pasado, ahora más conocida internacionalmente por el surf.

En el paseo encontraremos Furna Atlántica, un bar-restaurante con dos pisos, unas vistas privilegiadas y una terraza perfecta para un buen desayuno. En la parte de abajo se encuentra la barra, la cocina, los baños y unas mesas. Al subir las escaleras encontramos unas seis mesas con vistas al Atlántico con una carta de productos frescos y de calidad en la que encontraremos unas buenas almejas a la marinera, zamburiñas, pulpo a la plancha con arroz thai, chipirones con crema de patata o lomo de vaca con maduración de 30-45 días, entre otras cosas. Además fuera de carta callos, bacalao a la gallega, carne asada etc.

Lo que probamos todo muy bueno, con unas raciones acordes a su calidad/precio y el trato fue muy amable, una cosa importante a la hora de ir comer fuera de casa. Para repetir.

AKERBELZ

Todo empezó un frío febrero de 1985, cuando el poeta salvaje Karmelo Iribarren fundó este bar con forma de cueva y vigas de madera. Un bar de culto en Donosti desde los años 80 por su música, emplazamiento en las faldas del Monte Urgull y esas vistas a la bahía donostiarra. Su nombre viene de la mitología vasca, ese macho cabrío adorado por las brujas.

Yo siempre tuve en mente que si este bar se libraba alguna vez, iría a por él. Así fue como el 7 de junio de 2013, empezó mi andadura en el Akerbeltz.

Cuando lo abrí tenía claro lo quería reflejar en el local, mis gustos hacia la música negra y mi pasión por la cerveza artesana.

Contamos con más de 20 referencias de craft beer, tanto locales como internacionales que vamos rotando diariamente. En cuanto a la música siempre intentamos mimarla mucho, temas de soul, funk, r&b, rocksteady, garage, britpop… Somos la sede también de un weekend trimestral de reggae y soul llamado Feel The Rhythm.

Las birras artesanas para nosotros son algo indispensable, me intento mover por medio mundo para conseguir las últimas novedades y traer el producto lo más fresco posible, IPAs, Lambics, Stouts, Sours, Goses, Pale Ales… De nuestras birras favoritas están brewerys como Laugar, Basqueland, Soma, Verdant, Wylam, Cantillon, Other Half, The Veil…

Durante estos cinco años que llevo al timón de este bar, hemos sido mencionados por varios periódicos, revistas de USA y de Australia. Así como por varias webs cerveceras, lo que nos anima a seguir con más fuerza.

Se dice que ” Es la esquina mejor situada de Donostia. Buena birra, música con gusto y unas vistas que merecen la pena, sobre todo cuando cae el sol”.

Agradecer a Izquierda Casual su interés por querer publicar esta reseña de nuestra pequeña cueva.  Os esperamos con mucho lúpulo y buena música. 

SUBIDA A IRUMUGARRIETA

Aprovechando estos días de fiesta y con la intención de hacer algo de ejercicio para quemar un poco los excesos acumulados en el cuerpo, decidí realizar junto a otros 2 colegas la ascensión a Irumugarrieta. Está situado a unos 54 km de Iruña y tiene 1431 metros de altitud.

Emprendimos temprano la subida desde los rasos de Albi con una acogedora temperatura de unos 0 grados y la naturaleza helada por todas partes. El comienzo de la ascensión no es muy complicado ya que la inclinación no es muy pronunciada y los senderos a través del bosque Aralar están bastante bien, salvo algún que otro tramo en el que las rocas hacen presencia dificultando la pisada. Tras atravesar el bosque en cerca de una hora, llegamos a la explanada previa a la ascensión de la cima donde no hay ningún árbol y donde todo es bastante liso, y el camino agradable. La parte dura es la coronación de la cima donde tienes que andar con mucho ojo para pisar, ya que en todo momento te encuentras caminando sobre rocas, llegando a tener que apoyar en muchas ocasiones las manos. Una vez arriba, paramos para comer y disfrutar de las vistas. Tuvimos la suerte de tener un cielo sin apenas nubes y poder observar como la niebla tapaba toda la comarca de Iruña. Así como poder divisar los Pirineos navarros a lo lejos.

Tras disfrutar de lo más alto, decidimos emprender la bajada por una zona diferente a la que habíamos coronado la cima y debido a la similitud del paisaje nos perdimos teniendo que dar más vuelta de la esperada. La bajada es muchísimo más complicada que la subida, debido a las rocas por las que hay que bajar extremando las precauciones para no caerse.  Una vez pasado este tramo todo se hace mucho más sencillo, te adentras por el bosque entre hayas y robles, un paisaje típico de la tierra Navarra.

Con las piernas cargadas tras casi 5 horas de ruta, 16 km y un de desnivel positivo y negativo de 735 metros, tocaba volver a casa con los deberes hechos y la gratitud de haber conseguido el objetivo.

Txorimalo

Eastern Winds (Parte 3.)

Cuando pusimos el primer pie en nuestro nuevo emplazamiento, sabíamos que sería el colofón perfecto para nuestro viaje. Al descender del Tren Flecha Roja y atravesar la estación de Leningrado (Moscú), se respiran otros vientos, bastante diferentes a los de St. Petersburgo.

Rápidamente nos dirigimos a nuestro hotel, situado junto al museo de la historia del espacio en Prospekt Mira. Era un hotel construido en 1979 para los juegos olímpicos de Moscú. Algo antiguo en sus instalaciones y en su funcionamiento, pero recomendable “calidad-precio”. 

MOSCOW - Arco Triunfo

El día de llegada, con el cansancio acumulado de los desbarajustes del día anterior, y la falta de sueño en el tren flecha (Priviet camarero!, otra de Jack Daniels), decidimos descansar en nuestra habitación y disfrutar de las instalaciones del hotel (grandes salones, piscina, spa…) hasta la tarde, donde hicimos un reconocimiento del barrio. Como dije en la parte anterior, en Moscú, cambió radicalmente el paisaje. Sin ir más lejos, a unos 15 minutos a pie teníamos Craft Domination, un conocido restaurante/cervecería de los Hooligans del Spartak. El público de la misma era de todo pelaje y condición. No esperéis encontraros un bar de ultras “typical spanish”, es un restaurante de buen nivel, con buenos precios y, aparentemente, buena comida (servidor, finalmente, no pudo degustar las bandejas de carne) donde cualquier ciudadano, familia, etc. puede pasar un rato agradable.

Fue salir del hotel y comenzar el festival de Stone Island, CP Company… mucho chandal, y mucho Rusultras (Marca de ropa de los chicos del Spartak). Eso si, si alguien pensaba que era un barrio exclusivamente de estos chicos tan majos, que se desengañe. De hecho los primeros hooligans que avistamos eran del CSKA. Dimos una vuelta por la plaza del Arco del Triunfo que visitaríamos otro día con más detenimiento, y contemplamos uno de los monumentos más impresionantes de la ciudad, El obrero y la koljosiana, ademas del pabellón soviético que se instaló en la expo de Montreal 67. Ya con la noche encima, cogimos el metro (Con algunas de las paradas más profundas del mundo) y nos dirigimos a la zona centro a hacer un reconocimiento del terreno. Nos bajamos en alguna parada cercana a la Plaza Roja (La memoria me falla). Visitamos la Plaza de Marx, cercana a dicha plaza, y nos llevamos el chasco del viaje. Desafortunadamente, había un festival de equitación en la Plaza y no pudimos disfrutar de su inmensidad. Aún así su belleza es indiscutible. En los aledaños, en la tumba del soldado desconocido, disfrutamos de un cambio de guardia de lo más singular. El día siguiente había un homenaje a los veteranos de la Gran Guerra Patria y el cambio de la noche anterior fue diferente a lo habitual. Decidimos cenar algo rápido y dirigirnos al hotel para descansar. Quedaban días muy largos. Cabe destacar que el movimiento hooligan moscovita sí se hacía notar. Innumerables pegatinas y pintadas en la zona centro. Y buenos grupos de jóvenes de distintos equipos. Gente, aparentemente, muy preparada en el ring. Pero eso ya lo sabíamos.

MOSCOW - Plaza RojaMOSCOW - Tumba Soldado Desconocido

A la mañana siguiente, después del atracón correspondiente en el buffet, nos dirigimos de nuevo a la Plaza Roja. Vimos el homenaje oficial a los caídos que comentaba anteriormente y presentamos nuestros respetos en el Mausoleo de Lenin. Muchos rusos venidos de varios pueblos y ciudades aguardaban la larga cola (No solo turistas curiosos). La mayoría de los presentes se detenía ante Stalin, muchos con lagrimas, y depositaban fotos o se hacían fotos en su tumba (Situada en el exterior, junto a todos los dirigentes del Partido Comunista de la Unión Soviética, sin mayor distinción que el resto, a petición suya). Cuando entras en el interior, donde yace Vladimir Ilich Ulianov, te embruja un cúmulo de sensaciones. El silencio sepulcral, las lágrimas de muchos hombres y mujeres rusos al entrar, la marcialidad de los soldados que lo custodian. Uno de los momentos más emotivos de nuestro viaje, sin duda. Teníamos delante a una de las mentes mas brillantes que ha dado la humanidad. 

Salimos con sensación de habernos teletransportado a un pasado no tan lejano y, rápidamente, nos dirigimos a visitar varios cementerios de la capital. En estos había monumentos a la resistencia, a la gran guerra patria, etc. Como curiosidad, comentar que dimos con el nicho de L. Pavlichenko, francotiradora y heroína soviética, y la tumba de Ramón Mercader, comunista catalán que ajustició a L. Trotsky en México. Anécdotas y folklore político al margen, y agotados, volvimos a la zona del hotel donde cenamos y tomamos algo para finalizar el día.

Bien prontito sonaba el despertador. Desayuno continental y en marcha. Ibamos a disfrutar de todos los pabellones a la amistad con diversos países que se sitúan en la zona de la cosmonáutica, junto al arco del triunfo  cercano al hotel. De nuevo construcciones asombrosas, y oro en todas las fuentes. Aprovechamos para visitar el museo de la carrera espacial, donde se relatan todos los logros en la materia. Es una pasada, para quién esté mínimamente interesado en cualquier aspecto de la ingeniería espacial. No solo a nivel histórico, sino también técnico. De hecho hay dos museos diferentes de este campo en esta misma zona.

MOSCOW - CosmonauticaMOSCOW - Museo Cosmos BMOSCOW - BOSTOK

Prácticamente agotamos buena parte del día relacionándonos con el espacio, pero pudimos aprovechar la tarde visitando también algunas de las 7 hermanas de Stalin. Los rascacielos más espectaculares de Moscú. 

El día siguiente pusimos rumbo, en metro, al Parque Gorki. El recinto es una maravilla para disfrutar de un poco de aire puro en plena capital. Y entre sus diferentes atracciones, pudimos visitar la zona del museo de las estatuas. Se trata de un museo al aire libre, donde se conservan parte de las estatuas soviéticas que cayeron con la perestroika. Todo un símbolo histórico. Y otro más de la permanente contradicción que viven los rusos. No era poca la gente que se acercaba a ver las estatuas de Lenin, Stalin, etc. Las derribaron con entusiasmo con la entrada del capitalismo pero, por desgracia para ellos, ahora muchos echan de menos los años dorados de la Unión Soviética.

MOSCOW - Parque Estatuas

Tocaba unos aperitivos y comimos posteriormente en un restaurante mexicano junto al parque. La relación calidad-precio no dejaba de sorprendernos. Disfrutamos un poco más del buen tiempo en la zona, visitando algunos monumentos y plazas de los alrededores y volvimos al hotel por la tarde. Había que recargar pilas para posteriormente dirigirnos a la zona universitaria, donde alucinamos con las instalaciones y los edificios (Incluida otra de las 7 hermanas). Ya con la noche bien entrada, nos dirigimos a la colina de los gorriones o Colina Lenin, como también se le conoce. Es uno de los puntos más altos de Moscú y desde donde se pueden contemplar unas vistas impresionantes de toda la ciudad. Esa noche había una reunión de un motorclub ruso y conciertos al aire libre en la colina. Otro sitio recomendable para quien visite esta ciudad. 

MOSCOW - Universidad

Nos quedaban apenas dos días e íbamos a aprovecharlos de la mejor manera posible. El día antes de marcharnos nos dirigimos a un campo de tiro. Contaban con mucho material de la segunda guerra mundial y fotos donde se veían personalidades de diferentes lugares disparando en el campo. Entre ellos Jeff Monson, con bastante más reconocimiento en el Este de Europa que en América.

Pudimos disparar con Glock, Dragunov (Rifle francotirador soviético) y AK47. En Rusia son típicas estas excursiones a campos de tiro. Prácticamente toda la gente sabe disparar. Nos sorprendió que nos ofrecieran una excursión para disparar con un tanque soviético t-34. Nos quedamos flipando. El precio era alto, pero se quedó pendiente para la asegurada próxima visita al país. Tras demostrar durante toda la mañana la destreza con el dragunov, con felicitación incluida del instructor de tiro (No miento), un tipo, por cierto, con tatuajes un tanto “alemanes” si se me permite la expresión. Cosa que contrasta con el carácter nacionalista ruso, máxime en moscú. Aquí hay que dejar clara una cuestión respecto a los hooligans rusos (y en general sobre la sociedad). Son nacionalistas, son eslavos, reclaman su historia zarista, pero también la soviética. Defienden a Stalin. Sienten una admiración brutal por Putin. Y, al contrario de lo que se suele pensar, no tragan la idea de “nazismo” a la alemana. Aunque haya algunos grupos de carácter fascista o extremadamente nacionalistas, sus abuelos combatieron a los nazis. No hay que olvidarlo. Los nazis les invadieron. Es algo que cuesta mucho entender por estos lares, pero que si analizas la historia no es tan extraño. Esto no quita que existan nazis “a la alemana” declarados. Pero ni mucho menos es la tónica dominante.

MOSCOW - Campo tiro

Dicho esto, era día de fútbol. ¿Os pensabais que íbamos a ir a Rusia y no íbamos a ver ningún partido? De eso nada. Ni más ni menos que un derby de Moscow. Spartak vs Dynamo. 

He de decir que el Spartak es nuestro equipo predilecto en Rusia. Es una contradicción importante, era el equipo que más cara planto al comunismo. El CSKA, por contra, era el equipo del ejercito rojo. Pero que le vamos a hacer. A nosotros nos gusta el Spartak y que mejor que un derby para probar, por primera vez, el sabor del futbol ruso.

Teníamos posibilidad de contacto con algún miembro de Fratria (Grada que engloba a la mayoría de grupos del Spartak), pero decidimos ir por nuestra cuenta. Pudimos pillar un par de entradas junto a la grada visitante, donde se situarían los Capitals del dynamo.

Con el tiempo un poco justo nos dirigimos al estadio. La verdad que ambiente inmejorable. Una cantidad de policía militar desmesurada, que hacía prácticamente imposible el enfrentamiento directo entre grupos, y una cantidad, más desmesurada, aún de hooligans. En la grada que nos encontrábamos (la opuesta a Fratria), había un montón de jóvenes dispuestos a demostrar de que están hechos. Algunos se sorprendían al vernos, pero nadie preguntó nada. Y es normal, la cantidad de chavales con estética genuinamente de las terraces rusas era increíble. 

Por parte de Fratria, tifo al inicio, para mi gusto algo flojo. Y por parte visitante no se sacó tifo alguno. En mitad de la primera parte, los buenos chicos de Gladiator Firm petaron varias bengalas, que fueron seguidas por otros sectores del estadio. El ambiente a nivel vocal era ensordecedor, y se hizo más duro si cabe con los goles locales. A día de hoy, creo que difícilmente superable la pasión con la que se vive el futbol por esos lares.

En el comienzo de la segunda parte los chicos de Capitals tenían preparada una pancarta mensaje (Imposible descifrar en cirílico) y un festival de bengalas, humo y strobos que hizo que la grada visitante se convirtiera en una auténtica fiesta. Resultado final, 2 – 1 para el Spartak. 

MOSCOW - CAPITALSMOSCOW - DerbyMOSCOW - FratriaMOSCOW - GLADIATORMOSCOW - Spartak Stickers

Salimos tranquilamente del estadio, acompañados de varios jóvenes ataviados con primeras marcas italianas. Insisto, a parte de la estética típicamente rusa, mucha influencia inglesa e italiana en los grupos de la ciudad. La sorpresa de la noche la tuvimos cuando, en la zona por donde accedíamos al metro con los locales, coincidimos con dos miembros de Capitals, que ya peinaban alguna cana, y con un tonelaje considerable. Pese a la policía, miradas, segundos de tensión, y cuando parecía que el festival de tortas era inminente (He de decir que la derrota era un hecho), nos sorprendió que nuestros dos nuevos amigos rehuyeran de ningún enfrentamiento. Fue engañoso, al girarme observé a un grupo de unos 30 hooligans del Spartak entrando a la estación y subiendo al tren junto a nosotros. Nadie dijo a nada a los dos hooligans del Dynamo. De hecho cuando el metro arrancaba subieron al mismo tren en el último vagón y se bajaron en la próxima estación sin el menor problema. Según entendimos, hay una suerte de pactos entre los grupos, sobre todo en el centro de la ciudad. Pero nos sorprendió ese respeto el día de partido, junto al estadio. Impensable en España.

MOSCOW - Metro b

Volvimos hasta la zona del hotel, cenamos por los alrededores y a afrontar nuestra última noche. Al día siguiente saliamos de vuelta por la noche y sería un día muy largo.

A la mañana siguiente recogimos toda la habitación, dejamos las maletas en recepción y nos dirigimos a diferentes puntos de la capital. De una manera más distendida. Disfrutamos del centro, y zonas colindantes. Aprovechamos para ir en metro a la tienda de Fratria, situada en la Plaza Komsomolskaya, en el interior de una estación de tren, donde adquirimos algún recuerdo del Spartak y nos dieron unas pegatinas exclusivas que habían editado para el derby, donde pintaban a todos los equipos rivales como homosexuales. Y otras con los colores del dynamo, bastante graciosas, emulando a Buscando a Nemo (Buscando al Dynamo). 

A la hora indicada volvimos al hotel a recoger todo el equipaje y pusimos rumbo al Aeropuerto. Entre cansancio y tristeza nos despedíamos de Rusia y poníamos rumbo a casa. Tenemos claro que pronto volveremos. Y avisamos, es un viaje que merece la pena y, que si lo gestionas con algo de tiempo, te puede salir bastante asequible. 

Malakita